viernes, 10 de octubre de 2014

Diferencia entre ensayo, resumen y síntesis


Es común que relacionemos estos tres conceptos como uno mismo (ensayo, resumen y síntesis). Es decir, los manejamos como sinónimos. Y en realidad, no es así. Cada uno tiene su concepto y características. Sin embargo, a nuestros alumnos le solicitamos una investigación y manejamos cualquiera de éstas tres actividades; para el alumno es fácil creer que sólo escribirá con sus palabras dos, tres o cuatro cuartillas en un procesador de texto, como Microsoft Word. Debemos hacer de su conocimiento las características de cada uno y ser más claro a la hora de solictar una investigación.

ENSAYO
Es una forma particular de comunicación de ideas, realizada por un autor que nos da a conocer su pensamiento y lo hace con una gran libertad. Es un escrito en prosa, generalmente breve, que expone sin rigor sistémico, pero con hondura, madurez y sensibilidad, una interpretación personal sobre cualquier tema, ya sea filosófico, científico, histórico o literario.
  • Sus características son:
  • Estructura libre.
  • Forma sintáctica.
  • Extensión relativamente breve.
  • Variedad temática.
  • Estilo cuidadoso y elegante.
  • Tono variado.
  • Ameno en la exposición.

Se clasifica en:

Personal.- El escritor habla de sí mismo y de sus opiniones sobre hechos y cosas, con un estilo ligero, natural, casi conversacional.
Formal.- Es más ambicioso, más extenso y de control formal y riguroso; se aproxima al trabajo científico, pero siempre debe contener el punto de vista del autor.

RESUMEN
Constituye una redacción escrita, producto de la identificación de las ideas principales de un texto (respetando las ideas del autor). Es un procedimiento derivado de la comprensión de lectura.


Sus características son:
  • Leer de manera general el tema o texto.
  • Seleccionar las ideas más importantes.
  • Buscar el significado de las palabras o términos desconocidos.
  • Eliminar la información poco relevante.
  • Redactar el informe final conectando las ideas principales.


SÍNTESIS
Constituye una redacción escrita, producto de la identificación de las ideas principales de un texto con la interpretación personal de éste.

Sus características son:
  • Leer de manera general el tema o texto.
  • Seleccionar ideas principales.
  • Eliminar la información más relevante.
  • Redactar el informe final con base en la interpretación personal (parafraseada, estructurada y enriquecida).


Es muy importante que nuestros alumnos conozcan éstos tres conceptos. ¿Cómo les pedimos que lean? ¿Cómo les pedimos que investiguen incansablemente? ¿Cómo les hacemos escribir sus experiencias? ¿Cómo sabremos el pasado y el futuro? Son algunos cuestionamientos. Ahora que si quieres "no hacer nada", los alumnos entregarán investigaciones copy-paste.


Una tradición familiar inglesa

En cierta ocasión, una familia inglesa pasaba unas vacaciones en Escocia, y en uno de sus paseos, observaron una casita de campo que de inmediato les pareció cautivadora para su próximo verano. Indagaron quién era su dueño. Resultó ser un pastor protestante, al que se dirigieron para que les mostrase la finca. El propietario se la mostró. Tanto por su comodidad como por su situación, fue del agrado de la familia, que comprometió a alquilarla el próximo verano.
De regreso a Londres, repasaron detalle por detalle cada habitación y de pronto la esposa recordó no haber visto el W.C. (water closet, aposento de baño), y dado lo prácticos que son los ingleses, decidió escribir al pastor, preguntándole por ello en los siguientes términos.

"Estimado Pastor, soy miembro de la familia que hace unos días visitó su finca con deseos de alquilarla en nuestras próximas vacaciones y dado que omitimos enterarnos de un detalle, quiero que nos indique más o menos dónde queda el W.C."

Finalizó la carta como es de rigor, y se la envió al pastor. Al recibirla éste, resultó que desconocía la abreviatura W.C., y creyó que se trataba de una capilla de su religión que se llama Well Chapel. Contestó a la señora de la siguiente forma:

"Estimada señora: Tengo el agrado de indicarle que el lugar al que usted se refiere queda sólo a 12 Km. de la casa, lo cual es molesto, sobre todo si se tiene que ir con frecuencia, pero algunas personas llevan la comida y permanecen allí todo el día, algunos viajan a pie y otros en tranvías, y de ordinario llegan en el momento preciso.

Hay lugar para 400 personas sentadas y 100 de pie. Los asientos están forrados de terciopelo púrpura y hay aire acondicionado para evitar sofocaciones.
Se recomienda llegar temprano para tener sitio, mi mujer, por no hacerlo así, hace ya 10 años, tuvo que soportar todo el acto de pie: desde entonces no usa este servicio.

Los niños se sientan juntos y cantan a coro. A la entrada se les da un papel a cada uno, las personas a las que no alcanza la repartición pueden utilizar el del compañero de asiento, pero al salir deben devolverlo para continuar usándolo todo el mes. Todo lo que dejan depositado allí será para dar de comer a los pobres del hospicio.

Hay fotógrafos especiales que toman instantáneas en diversas posiciones, las cuales son publicadas en el periódico de la ciudad, concretamente en la sección VIDA SOCIAL. Así el público podrá reconocer a las altas personalidades en actos tan humanos como éste".

La familia inglesa decidió cambiar su lugar de veraneo.

jueves, 9 de octubre de 2014

Ejercicio de signos de puntuación

Coloque los signos de puntuación a su conveniencia.

1) “Dejo mis bienes a mi sobrino no a mi hermano tampoco jamás se pagará la cuenta del sastre nunca de ningún modo para los mendigos todo lo dicho es mi deseo”.


2) “Tres bellas que bellas sonme han exigido las tresque diga de ellas cual esla que ama mi corazónsi obedecer es razóndigo que amo a Soledadno a Julia cuya bondadpersona humana no tieneno aspira mi amor a Ireneque no es poca su beldad”

3) «Dejo mis bienes a mi sobrino Juan no a mi hermano Luis tampoco jamás se pagará la cuenta al sastre nunca de ningún modo para la iglesia todo lo dicho es mi deseo».

4) César entró sobre la cabeza, llevaba el casco en los pies, las sandalias en la mano, la fiel espada...
He visto aves hacer casas de hielo. He visto esquimales de siete colores. He visto un arco iris de tres sabores. He visto helados. Estas cosas yo he visto, pero no pienses que soy un tipo listo.


5) “Marcelo, Marcos y Esther me piden a mí que escriba a cual prefiero tener en mayor grado de estima. Y escrito está a continuación en mal verso y sin puntuación: Digo que prefiero a Marcelo aunque a veces sea de hielo no a Esther cuya hermosura compite con su frescura no alabo a Marcos por su ciencia que no es poca su inteligencia”.

6) Mi tía estuvo con Raquel y Teresa y tus abuelos llegaron después.

7) Perdón imposible que cumpla su condena.

martes, 7 de octubre de 2014

Características de los textos literarios

·         Originalidad. El lenguaje literario es un acto de creación consciente de un emisor con voluntad de originalidad. El lenguaje común está gastado, es repetitivo; el literario debe ser  inédito, extraño, siempre original.
·         Voluntad artística. Se usa el lenguaje con una voluntad artística, es decir, intentando crear  una obra de arte. No existe, pues, una finalidad práctica, sino estética.
·         Especial intención comunicativa. Este lenguaje tiene una singular intención comunicativa,  y nunca una finalidad práctica sino estética.
·         Desviación: concepto. Llamamos así a la "recurrencia" o repetición en un texto breve de unidades lingüísticas de cualquiera de los niveles, es decir, aparición estadísticamente superior de una unidad determinada si la comparamos con su frecuencia de aparición en el  lenguaje "normal".



La estructura textual

Estos son los tres niveles o planos de estudio para jerarquizar las informaciones: La superestructura esquemática, que es la estructura global que caracteriza el tipo de texto, es independiente del contenido y se refiere más a la forma del texto; la macroestructura semántica, que es el contenido general o global del texto o discurso, se refiere al sentido del mismo como un todo y se conforma a través de macroproposiciones; finalmente, la microestructura textual, que se refiere al nivel de base del texto concreto y se refiere más que a nada a la coherencia y cohesión que se establecen en las oraciones como unidades.

Si podemos construir una macroestructura con las ideas individuales o microestructuras  y estas tienen una secuencia adecuada, entonces esta coherencia nos permitirá hacer una macroestructura que estaría adecuada para servir como fundamento de la superestructura del texto. Todo con el objetivo de que el texto tenga sentido al momento de leerlo.
Aunque en un texto una macroestructura es el contenido general o global del texto, en otro texto puede ser que sea una microestructura; lo que da a entender que macroestructura es un término relativo. En conclusión, vamos a entender que una macroeestructura se puede referir a la estructura global, y también se le llamará así a otras estructuras inferiores; que serán macroestructuras en sí, pero microestructuras de la estructura global.

Esto da a entender que al momento producir un texto hay que tener pendientes varias reglas en su estructura, con las condiciones fundamentales de coherencia y cohesión desde la microestructura, pasando por la macroestructura y terminando con la superestructura, que es la forma global que caracteriza el tipo de texto y las relaciones jerárquicas entre sus párrafos.

En el proceso educativo de Lengua Española debemos presentar a los estudiantes esta relación fundamental entre las micro, macro y superestructuras del texto. Esto se puede aplicar utilizando estrategias que trabajen desde lo más simple hasta lo más general, desde la micro hasta la superestructura; y tomando textos completos para analizar su estructura.

Al escribir o al leer debemos tener pendiente la proyección semántica, que es la relación entre las proposiciones de la macro y la microestructa; la coherencia de estas nos permitirá determinar el tema de un texto. Para que un texto tenga sentido debe determinarse cuál es el tema que se presenta, teniendo claro que el tema de un texto es lo mismo que una macroestructura. También es fundamental que tomemos en cuenta que cuando vayamos a enseñar a resumir debemos explicar las macroreglas, que son reglas de proyección semántica que permiten que al momento de reducir un texto no se pierda el tema que presenta la macroestructura.

Las macroreglas dicen que toda información de poca importancia y no esencial puede ser omitida (suprimir); se puede omitir  cierta cantidad de información, pero aquí, la relación entre las series de proposiciones se da más claramente. Aquí la información omitida puede recuperarse de manera reducida (seleccionar); se debe omitir las informaciones y proposiciones esenciales, sustituyéndolas por otra (generalizar); y con las nuevas proposiciones se forma un concepto más general o global (construir).

Según Van Dijk (1980) “Un discurso no tiene un solo tema o asunto, sino posiblemente una secuencia de temas o asunto que se expresan también en un resumen del discurso”.

En la práctica, los usuarios de la lengua no aplicarán la regla de la misma manera. Cada lector u oyente encontrará pertinentes diferentes aspectos del mismo texto, según los intereses, deseos, conocimientos, normas y valores del usuario. 

De lo que hablamos sobre las estructuras se puede ver reflejado en los periódicos, pues generalmente presentan la misma estructura esquemática por razones cognitivas, porque organizan el proceso de lectura, comprensión y reproducción del discurso. 

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Los actos de habla

       “En las muchas palabras no falta el pecado;
          mas el que refrena sus labios es prudente”
                                  (Prov.10:19, Santa Biblia)

El concepto de acto de habla ha sido una gran aportación de la filosofía del lenguaje al estudio de los procesos de comunicación que está tomando mayor importancia con el actual giro dialógico de las sociedades y las propias ciencias sociales.
La teoría de Austin trasciende las funciones tradicionales de la lengua: la teoría de los actos de habla. Él inició con los llamados actos performativos (realizativos o ejecutivos). Austin observó que hay verbos, como: bautizar, prometer, declarar, jurar, etc., y enunciados en los cuales la lengua cumplen una función ejecutiva. O sea, que la acción o el efecto se cumple por el hecho de producir el enunciado.
            La teoría de los actos de habla plantea que al emitir un enunciado se producen tres actos:
1.    Acto locutivo: Es el acto físico de producir una emisión que es literal.
2.   Acto ilocutivo: El acto que se realiza por medio de la emisión del enunciado (prometer, ordenar, predecir), gracias a la fuerza ilocutoria. Es la intención o propósito que tiene el emisor al expresar la oración
3.    Acto perlocutivo: Es lo que se consigue o realiza al proferir un enunciado.
Según Casalmiglia y Tusón (2001), las aportaciones de Austin y Searle proponen una tipología de los actos de habla a los que posiblemente se pueden reducir nuestros enunciados. Los agrupan en cinco tipos:
1.  Asertivos: El hablante afirma o niega algo con diferentes grados de certeza. Se incluyen aquí actos como afirmar, describir, definir, informar y creer.
2.    Directivos: El hablante intenta conseguir que el interlocutor haga algo (que realice una acción, que responda algo, etc.). Se incluyen aquí actos como invitar, ordenar y preguntar.
3.    Compromisorios: Comprometer al hablante con un futuro curso de la acción: ofrecer, prometer, jurar.
4.    Expresivos: Expresar el estado psicológico: pedir perdón, perdonar, agradecer.
5.   Declarativos: Provocar un cambio en el mundo por medio de ellos: sentenciar, bautizar, vetar, levantar una sesión...
Según Bertucelli Papi (1996), en los años cincuenta y sesenta, decae la influencia de Wittgenstein y Austin en el ámbito lingüístico. Se crea una nueva noción del concepto «significado del hablante» que constituye el otro polo de atracción de la pragmática, relegando a segundo plano la teoría de los actos lingüísticos.
En 1969, J. R. Searle publica Los actos lingüísticos como ensayo de filosofía del lenguaje. En realidad, la caracterización de los actos lingüísticos que propone es esencialmente lingüística: considera el acto ilocutorio como la base de la comunicación lingüística y enumera las condiciones necesarias y suficientes de realización de estos actos mediante reglas.
Searle reelabora la tripartición austiniana del acto lingüístico (locución, ilocución y perlocución) de modo que recupera la base «proposicional» del significado en forma de acto lingüístico. Para conseguir esto, Searle establece que cumplir un acto lingüístico consiste en 1) expresar palabras (morfemas, frases) que realizan un acto expresivo; 2) atribuir a dichas palabras una predicación y una referencia que constituyen el acto proposicional. Estos dos actos individuales corresponden conjuntamente al acto locutorio de Austin, cuyos componentes se subdividen de tal modo que fonética y fática confluyen en el acto expresivo, mientras la rética se divide en acto referencial y predicación para constituirse como acto proposicional. A los dos actos mencionados, se añaden, como en Austin, el acto ilocutorio (con el que se identificará el acto lingüístico) y el acto perlocutorio, aunque Searle no analiza éste como los anteriores.
El esquema siguiente refleja las relaciones entre la concepción del acto lingüístico de Searle y la de Austin:

J.L. Austin
J.R. Searle
Acto fonético
Acto fático
Acto expresivo

Acto rético
Acto proposicional
Acto de referencia
Acto de predicación
Acto ilocutorio
Acto perlocutorio
Acto ilocutorio
Acto perlocutorio

En pocas palabras,  Searle considera las promesas explícitas formuladas abiertamente e ignora las implícitas o las alusivas y metafóricas. Descarta también las promesas hipotéticas, parciales y defectuosas; el análisis se concentra en un caso simple y claro de promesa con el fin de poder identificar las condiciones necesarias y suficientes para que el acto de prometer sea efectuado con acierto.
La clasificación de los actos lingüísticos que propone Searle difiere de la de Austin, y refleja claramente un cambio de perspectiva motivado por la tendencia actual de enfocar desde un punto de vista gramatical la teoría de los actos lingüísticos.
Contrariamente a lo que pensaba Wittgenstein, los juegos lingüísticos o usos del lenguaje no son, según Searle, ilimitados; la impresión de una falta de precisión deriva de un especificación deficiente de criterios de identificación tipo lógica de los diversos usos lingüísticos.
Según Garcia Molina (2014), los actos de habla, en República Dominicana se evidencian aún muchas distorsiones, confusiones y hasta ignorancia en torno a las formulaciones de Austin.
Tradicionalmente a la lengua se le ha asignado diversas funciones, unas basadas en la comunicación: expresiva o emotiva, conativa o apelativa, cognitiva o referencial, fática, multilinguistica y poética o estética (Karl Buhler, Roman Jakobson, Carlisle González, etc); otras, basadas en la mente: epistémica, instrumental, perceptiva, taxonómica, etc. (André Martinet y Emile Benveniste). En ningunas de esas funciones, se contempla que con la lengua también se hacen cosas, se realizan acciones, que el decir también es hacer. Ese mérito hay que concedérselo a John C. Austin.
Además agrega que no hay una relación directa entre estrategias y formas del discurso utilizadas en los actos de habla. Por ejemplo, por medio de la enumeración, de la descripción, de la narración, de la argumentación, de las preguntas, de las aserciones, etc. se pueden conseguir los mismos macroactos de habla: persuadir, convencer, disuadir, intimidar etc. También se podrían provocar los mismos efectos perlocucionarios: alegría, tristeza, excitación, tranquilidad, ilusión, placer, desagrado, etc.). Esto es posible porque al ser estrategias del discurso (no actos de habla) pueden ser usadas para diversos actos de habla o intención comunivativa. No es imposible reducir los actos de habla a las estrategias discursivas macroestructurales (enumeración, descripción,narración, argumentación, etc.), ni si quiera a los llamados verbos ilocutivos. Existen tantos actos de habla como necesidades discursivas se les presentan a los usuarios de la lengua.
Asumo definitivamente la postura del Dr. García Molina, quien muestra que los actos de habla son indefinidos, y asimismo las inferencias que se produzcan al realizar un acto de habla dependerán absolutamente del contexto.

Bibliografía

Ø  Bertucelli Papi, Marcella (1996). ¿Qué es la pragmática? Ediciones Paidos Ibérica, S.A. Barcelona, España.
Ø  Calsamiglia, Helena; Tusón, Amparo (2001). Las cosas del decir. Editorial Ariel, S.A. España.

Ø  García Molina, Bartolo (2014). El discurso: categorías y estrategias. Editorial Surco. Santo Domingo, R.D.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Los actos de habla

Los seres humanos somos los únicos que al comunicarnos adoptamos una postura expresiva, la que está cargada de elementos emocionales y éstos implican grados de subjetividad.

Es así, que cuando interactuamos nuestras palabras tienen una serie de componentes afectivos y ello nos permite desenvolvernos dentro del mundo y la sociedad, participar en ellos y no sólo describirles desde afuera.

Actos de habla es cuando utilizamos la lengua para dialogar, para opinar de hechos o realizar cualquier tipo de intervención – oral o escrita – en la vida diaria, ahí estamos enunciando y esa enunciación tiene una connotación lingüística.
Posee un sentido, un para qué y un por qué se dice.

El enunciado en sí es una unidad de la lengua que posee una intención comunicativa, pues contiene una idea de parte del hablante, sea ésta un reclamo, una petición, una pregunta u otros.

En los actos de habla se deben considerar:
El decir: acto LOCUTIVO
La intención de ese decir: acto ILOCUTIVO
El efecto que ese decir tiene en el receptor: acto PERLOCUTIVO

Desde ese punto se distinguen los siguientes actos de habla (orales o escritos):
Directos
Es cuando la intención del emisor es completamente comprendida por el destinatario, pues está clara y no necesita mayor explicación.
Levántate, tienes que ir al colegio
En este caso, la oración refleja nítidamente lo que quiere decir el emisor y es por ello que es un acto de habla directo.

Indirectos
Es cuando el mensaje no queda totalmente expreso, sino que éste se presta para confusiones u otras interpretaciones por parte del receptor.
Mañana te despertaré temprano
En la oración anterior no queda clarificado el para qué se efectuará esa acción, con qué fin el receptor será despertado al día siguiente a una hora temprana. Si bien, tomando el primer ejemplo, podemos inferir que será para ir al colegio, esa intención no está tácita en la secuencia de palabras.

Clasificación de los Actos de Habla

Asertivos o representativos
El emisor AFIRMA O NIEGA algo con mucha convicción, con la idea de aclarar lo que desea decir o informar.
Estoy en desacuerdo contigo
El lunes es una fecha especial, estoy de aniversario de matrimonio

Expresivos
Quien habla transmite su interioridad, su estado afectivo o emocional.
Lo siento mucho, no supe antes
Eres tan tierno conmigo…

Directivos o apelativos
El hablante busca persuadir al oyente o lector y lograr que realice una acción determinada, puede ser una orden en forma de pregunta, solicitud o simplemente utilizando el imperativo.
¿Has visto a mi padre?
Dame un par de minutos, ya regreso

Compromisorios
El emisor adquiere un fin, asume un compromiso, independiente si lo cumple o no.
Te prometo que el viernes será inolvidable
Juro amarte y respetarte hasta que la muerte nos separe

Declarativos
El hablante busca modificar alguna situación, para ello posee un grado de autoridad al enunciar ciertas palabras, pudiendo enmarcársele en contextos solemnes.
Se subentiende que quien pronuncie esos enunciados cuenta con un reconocimiento oficial o público, que le da valor y peso a sus palabras en ciertos momentos (sea juez, religioso, policía, jefe, etc.).
Los declaro marido y mujer
Se condena a prisión por el delito de homicidio simple