Mostrando entradas con la etiqueta Ortografía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ortografía. Mostrar todas las entradas

miércoles, 4 de noviembre de 2020

El adverbio solo y los pronombres demostrativos, sin tilde.

La palabra solo, tanto cuando es adverbio y equivale a solamente (Solo llevaba un par de monedas en el bolsillo) como cuando es adjetivo (No me gusta estar solo), así como los demostrativos este, ese y aquel, con sus femeninos y plurales, funcionen como pronombres (Este es tonto; Quiero aquella) o como determinantes (aquellos tipos, la chica esa), no deben llevar tilde según las reglas generales de acentuación, bien por tratarse de palabras bisílabas llanas terminadas en vocal o en -s, bien, en el caso de aquel, por ser aguda y acabar en consonante distinta de n o s.

Aun así, las reglas ortográficas anteriores prescribían el uso de tilde diacrítica en el adverbio solo y los pronombres demostrativos para distinguirlos, respectivamente, del adjetivo solo y de los determinantes demostrativos, cuando en un mismo enunciado eran posibles ambas interpretaciones y podían producirse casos de ambigüedad, como en los ejemplos siguientes: Trabaja sólo los domingos [= ‘trabaja solamente los domingos’], para evitar su confusión con Trabaja solo los domingos [= ‘trabaja sin compañía los domingos’]; o ¿Por qué compraron aquéllos libros usados? (aquéllos es el sujeto de la oración), frente a ¿Por qué compraron aquellos libros usados? (el sujeto de esta oración no está expreso, y aquellos acompaña al sustantivo libros).

Sin embargo, ese empleo tradicional de la tilde en el adverbio solo y los pronombres demostrativos no cumple el requisito fundamental que justifica el uso de la tilde diacrítica, que es el de oponer palabras tónicas o acentuadas a palabras átonas o inacentuadas formalmente idénticas, ya que tanto solo como los demostrativos son siempre palabras tónicas en cualquiera de sus funciones. Por eso, a partir de ahora se podrá prescindir de la tilde en estas formas incluso en casos de ambigüedad. La recomendación general es, pues, la de no tildar nunca estas palabras.

Las posibles ambigüedades pueden resolverse casi siempre por el propio contexto comunicativo (lingüístico o extralingüístico), en función del cual solo suele ser admisible una de las dos opciones interpretativas. Los casos reales en los que se produce una ambigüedad que el contexto comunicativo no es capaz de despejar son raros y rebuscados, y siempre pueden evitarse por otros medios, como el empleo de sinónimos (solamente o únicamente, en el caso del adverbio solo), una puntuación adecuada, la inclusión de algún elemento que impida el doble sentido o un cambio en el orden de palabras que fuerce una única interpretación.



CHISTES ORTOGRÁFICOS:


- Papá, papá, no aprobé la tarea de ortografía en la que me ayudaste.
- No te preocupes, hijo mío, lo hacido, hacido está.

- EL MES PASADO CONTRAÍ MATRIMONIO.
- ¡CONTRAJE!
- SÍ, CLARO, ¿CÓMO IBA A IR SIN TRAJE?

- ¿De qué te gustaría trabajar?
- De lo que haiga.
- ¿Y seguir estudiando no quieres?

- ¿A DÓNDE VAS?
- AL OJISTA.
- ¿QUÉ ES ESO?
- PUES EL DOCTOR QUE TE REVISA LOS OJOS.
- SE DICE OCULISTA.
- NO, DE AHÍ ANDO BIEN...

- ¿Qué tiene él que no tenga yo?
- Tilde.

DÍA 1:
- MENCERRÁRON AKI SOLO CON 1 SAKO DE HARRÓZ Y 1 LÍVRO DE GRAMATIKA Y HÓRTOGRAFIA.

DÍA 30:
- LA ESCASEZ DE ARROZ COMIENZA A SER PREOCUPANTE.

- Vamos a comer niños.
- vamos a comer, niños.
¡Las comas salvan vidas!

- SI ESCRIBES "HABER" EN LUGAR DE "A VER", DEBERÍAS "HIRVIENDO" CÓMO SOLUCIONAR ESE PROBLEMA.

- Me escribió: "¡Ola!".
- Creo que esetá en la playa...

- SI ESCRIBES "YA NO BOI", MEJOR YA NO VENGAS...

- Te lo repito por doceava vez: ¡ODIO QUE ME CORRIJAS!
- Se dice duodécima o decimosegunda vez.

 - MAESTRA, ¿CÓMO SE ESCRIBE CELULAR?
- COMO SUENA, JUANITO.
- GRACIAS MAESTRA, ¿Y SI ESTÁ EN VIBRADOR?

- No eres tú, es tu ortografía.
- ¿Estáz con otra muger, no es sierto?
- ¿Cómo se llama esa App que elimina los errores ortográficos?
- Primaria
¡La mejor App!

- ME ESCRIBIÓ: "¡ALLÚDAME POR FABOR!" Y LE REGALÉ UN LIBRO.

En clase le preguntan a Jaimito:
- ¡A ver, Jaimito"! ¿De qué signo es tu madre?
- Pues debe ser de exclamación porque se pasa todo el día gritándome...

- OLA KMO STAS?
- MEJOR QUE TU ORTOGRAFÍA, CRÉEME.

 - El 14 de febrero escríbele a tu ex: "te hamé", con "h"... para que sepa que fue un error.

- DOCTOR, SOY ASMÁTICO, ¿ES GRAVE?
- NO AMIGO, ES ESDRÚJULA.

 Un general le dice al soldado:
- ¡Ice la bandera!
El soldado le responde:
- Le felicito, mi general, le quedó bonita.
El general enfadado:
- ¡Al calabozo!

- AYER UN AMIGO ESTABA BUCEANDO Y CONTENIÓ LA RESPIRACIÓN POR MÁS DE 15 MINUTOS.
- SERÁ CONTUVO.
- NO, NO, SIN TUBO NI NADA.

- El sujeto se encuentra gravemente herido.
- Pero el predicado se encuentra bien, ¿no?

 - HAZTE PARA ALLÁ QUE NO CABO.
- SE DICE "QUEPO".
- DA IGUAL, AL FIN Y AL QUEPO ME ENTENDISTE.

- Quiero verde amor.
- ¿Verde?
- "Verte", es el autocorrector.
- Pues desactívalo.
- ¡Lla lo e desactibado!

- ¡HAS LO QUE QUIERAS! ME HARTA QUE ESTÉS CORRIGIÉNDOME TODO EL TIEMPO.
- SE ESCRIBE "HAZ".

- Oye, ¿y cómo te va en las clases de ortografía?
- Vien, la berdá es que no me puedo kejar, siertamente.

- ¿QUÉ QUIERES HACER ANTES DE MORIR?
- ESCRIVIR UN LIVRO, TENER UN IJO I BIAJAR EN GLOVO.
- TAMPOCO TE AGOBIES CON LO DEL LIBRO...

- ¿Nivel de ortografía?
- Alto.
- Diga dos palabras con tilde.
- Matilde y Clotilde.
- ¡Contratado!


- ¿AYER LLEVA "H"?
- NO.
- ¿Y HOY?
- SÍ.
- ¡CÓMO CAMBIAN LAS COSAS DE UN DÍA PARA OTRO!

- Me pregunto qué harán esas personas con el tiempo libre que ahorran escribiendo "k"  en vez de "que".

- CUALQUIERA PUEDE COMETER UN ERROR, ¡ESTÚPIDO!
- PERDONE, ¿CÓMO DIJO?
- QUE CUALQUIERA PUEDE COMETER UN ERROR ESTÚPIDO.
- AH, YA ENTIENDO.

- Gracias a Twitter y Facebook aprendí más ortografía que en toda mi vida escolar.

- QUIERO SER ABRASADO...
Y MURIÓ VÍCTIMA DE SU FALTA DE ORTOGRAFÍA Y DE UNA PERSONA QUE LO INCENDIÓ.

- De los creadores de "vine haberte" y "no meas llamado" llega a ustedes próximamente "vamos hirviendo dónde cenamos".

- ¿ES USTED QUIEN LLAMÓ PARA DENUNCIAR UN ASESINATO?
- SÍ.
- ¿CÓMO HALLÓ EL SUJETO?
- PREGUNTANDO "QUIÉN" AL VERBO.
- ¡ENCARCELEN A ESTE HOMBRE!



domingo, 23 de septiembre de 2018

Dobles participios: imprimido/impreso, freído/frito, proveído/provisto


Los únicos verbos que en la lengua actual presentan dos participios, uno regular y otro irregular, son imprimir (imprimido/impreso), freír (freído/frito) y proveer (proveído/provisto), con sus respectivos derivados. Los dos participios pueden utilizarse indistintamente en la formación de los tiempos compuestos y de la pasiva perifrástica, aunque la preferencia por una u otra forma varíe en cada caso (véase el Diccionario panhispánico de dudas, s/v imprimirfreír, proveer):


Hemos imprimido veinte ejemplares / Habían impreso las copias en papel fotográfico.
Nos hemos proveído de todo lo necesario / Se había provisto de víveres abundantes.
Las empanadillas han de ser freídas dos horas antes / Nunca había frito un huevo.

No debe asimilarse el caso de estos participios verbales irregulares con el del nutrido grupo de adjetivos procedentes de participios latinos, como abstracto (del latín abstractus, participio de abstrahere), atento (del lat. attentus, part. de attendere),confuso (del lat. confusus, part. de confundere), correcto (del lat. correctus, part. de corrigere), contracto (del lat. contractus, part. de contrahere), tinto (del lat. tinctus, part. de tingere), etc. Algunas de estas formas pueden haber funcionado como participios verbales en épocas pasadas del idioma, pero hoy funcionan solamente como adjetivos y, por lo tanto, no se usan en la formación de los tiempos compuestos ni de la voz pasiva de los verbos correspondientes (no se dice *Han contracto matrimonio o *Son correctos por el profesor, sino Han contraído matrimonio o Son corregidos por el profesor). Por lo tanto, la consideración de estos verbos como «verbos con doble participio» carece de justificación gramatical.






sábado, 11 de noviembre de 2017

Tilde en las mayúsculas

Las letras mayúsculas deben escribirse con tilde si les corresponde llevar tilde según las reglas de acentuación gráfica del español, tanto si se trata de palabras escritas en su totalidad con mayúsculas como si se trata únicamente de la mayúscula inicial:

Su hijo se llama Ángel.

ATENCIÓN, POR FAVOR.

La Real Academia Española nunca ha establecido una norma en sentido contrario.
La acentuación gráfica de las letras mayúsculas no es opcional, sino obligatoria, y afecta a cualquier tipo de texto. Las únicas mayúsculas que no se acentúan son las que forman parte de las siglas; así, CIA (sigla del inglés Central Intelligence Agency) no lleva tilde, aunque el hiato entre la vocal cerrada tónica y la vocal abierta átona exigiría, según las reglas de acentuación, tildar la i.


lunes, 30 de octubre de 2017

Uso de adonde, a donde, adónde, a dónde

Muchas veces se duda en la utilización de estas formas locativas, aunque su uso es sencillo si se conocen e identifican claramente sus elementos, sus funciones, equivalencias y significados.
Además de las diferencias fonológicas y semánticas existentes entre estas formas (a donde y adonde son átonas y enunciativas, mientras que a dónde y adónde son tónicas e interrogativas o exclamativas), son varias las distinciones que desde una perspectiva gramatical pueden establecerse entre ellas.

En la Ortografía de la lengua española se explica claramente su uso:

Adónde, a dónde: el adverbio interrogativo o exclamativo dónde indica lugar, y cuando va precedido de la preposición a expresa la idea de dirección o destino. Ambas grafías, adónde y a dónde, son válidas y se pueden usar de forma indistinta:

«¿A dónde vamos?» (Edwards, Anfitrión [Chile 1987]).
«¿Adónde te llevan?» (Mastretta, Vida [México 1990]).
«Ustedes, los jóvenes, creen que no debe haber normas. ¡Muy bien! ¡Estupendo! ¡Extraordinario! ¡A dónde iremos a parar!» (Guzmán, Llanto [España 1982]).
«¡Adónde hubieran llegado otros con mis oportunidades!» (T. Ballester, Filomeno [España 1988]).

Adonde, a donde: este adverbio relativo de lugar, simpre átono, procede de la combinación del adverbio donde y la preposición a. Ambas grafías son correctas y se usan de forma indistinta, esté presente o no su antecedente, como muestran los siguientes ejemplos:

«Tú eres el único lugar a donde quiero ir» ( Aguilar, Error [ México 1995]).
«Ella se ha situado en un lugar adonde ni tú ni yo llegamos» (Contreras, Nadador [Chile 1995 ]).
«A él le había costado agonías y odios llegar a donde estaba» (Martínez, Vuelo [Argentina 2002]).
«Se quedó con la idea de que su respuesta iba a llegar adonde debía» (García Márquez, Amor [Colombia 1985 ]).

Estas formas solo pueden emplearse con verbos de movimiento.


domingo, 27 de agosto de 2017

Uso de la expresión "primeramente"

Primeramente es un adverbio. Tiene dos modalidades: adverbio de tiempo y adverbio ordinal.

Como adverbio de tiempo significa ‘previamente, anticipadamente, antes de todo’, según el Diccionario de la Real Academia Española. Es correcto entonces utilizarlo al comenzar a hablar en público en el sentido de ‘antes de todo’.

Como adverbio ordinal se relacionaría con una sucesión de hechos ordenados. Tendría su correlato entonces con en primer lugar, en segundo lugar, en tercer lugar, etc.



jueves, 18 de agosto de 2016

Solo, este, ese y aquel… sin tilde

De niño, en los años cincuenta, mis profesoras de castellano –así, y no español,  se denominaba la materia en esa época– dedicaban por lo menos una lección todos los años a enseñarnos o a repasar los acentos diacríticos, que son aquellos en que se utiliza la tilde para  distinguir significados en pares de palabras, tales como sí-si, sé-se, mí-mi, sólo-solo, éste-este, ése-ese, aquél-aquel. Respecto de los últimos cuatro pares citados, cada año nos remachaban las reglas siguientes:

– Sólo-Solo No se le pone tilde a solo cuando se usa en función de adjetivo con el significado de único o sin compañía,  como en la oración: El hombre está solo.
Sí se le pone tilde a sólo cuando se utiliza como adverbio sinónimo de únicamente o solamente: Sólo los niños obedientes van al cielo.
– Éste-Este, Ése-Ese, Aquél-Aquel y sus variantes femeninas y plurales
No llevan  tilde si se usan como adjetivos demostrativos: Esta casa es bonita.
Se escriben con tilde si se emplean como pronombres demostrativos: De todas las profesoras, ésa es la que mejor explica la clase.
– Eso-esto-aquello
A las formas neutras –eso, esto, aquello– no se les pone acento gráfico porque solamente funcionan como pronombres, nunca como adjetivos, y por consiguiente no hay posibilidad de confusión.
Pasaron muchos años antes de que me enterara de que mis queridas profesoras de primaria del Colegio San Vicente de Paúl de San Francisco de Macorís no estaban del todo al día en sus enseñanzas, al igual que la gran mayoría del mundo hispanohablante y los programas informáticos como Word, WordPerfect, etc., que aún a la fecha de hoy no se han dado cuenta de que las reglas cambiaron hace mucho tiempo.
En efecto, el Segundo Congreso de Academias de la Lengua Española, celebrado entre el 22 de abril y el 2 de mayo de 1956 en Madrid, actuando en interés de simplificar la ortografía, resolvió que la palabra solo únicamente se escribe con tilde cuando hay  riesgo de anfibología, es decir, en caso de que se pueda entender el texto con dos significados distintos; y que los pronombres este, eso y  aquel, con sus femeninos y plurales, llevan tilde, pero podrán escribirse sin ella cuando no haya peligro de anfibología.  Luego, la Academia modificó de nuevo la regla  respecto de estos tres pronombres, de manera que, en la actualidad,  solo llevan tilde cuando hay riesgo de confusión. Así se ha hecho constar en la Ortografía de la Lengua Española de la Real Academia  Española, en el Diccionario de la Real Academia Española y en  el Diccionario prehispánico de dudas.  Esto significa que en la práctica ni el vocablo solo ni los pronombres o adjetivos este, ese y aquel, con sus femeninos y plurales, llevan tilde, salvo rarísimas excepciones (ejemplo: El hombre solo come, el hombre sólo come).
Empero, a pesar del cambio normativo, el público sigue marcando el acento gráfico sobre sólo y sobre los pronombres éste, ésta y aquél y sus variantes.  También lo marcan a veces incorrectamente sobre este, esta y aquel en función de adjetivos, como lo hacen nuestros juzgados cuando emplean frases como éste Tribunal, ésta Corte, etc. Todo esto sin necesidad, puesto que las academias de la lengua, cumpliendo con su función de unificar y simplificar el idioma, han suprimido las viejas reglas que mis profesoras de antaño con tanto amor y eficacia me inculcaron.
A propósito del Segundo Congreso de Academias de la Lengua Española del año 1956, hay otros dos datos interesantes que vale la pena mencionar. El primero es que en ese mismo Congreso se decidió igualmente no acentuar los monosílabos vió, fuí y fué, que a partir de entonces se escriben vio, fui y fue. El segundo, que el representante de la Academia Dominicana de la Lengua ante el Congreso fue el ilustre abogado y académico santiaguero Lic. Rafael F. Bonelly, quien unos años más tarde ocuparía la  Presidencia de la República durante la segunda etapa del Consejo de Estado (1962-1963).
© 2010 Fabio J. Guzmán Ariza
Académico de la Academia Dominicana de la Lengua



jueves, 11 de septiembre de 2014

Uso de hay, ahí, ¡ay!

Hay: es una conjugación del verbo haber.

Ejemplo: Hay muchos niños.

Ahí: es un adverbio de lugar.

Ejemplo: Ahí está tu cuaderno.

¡Ay!: es una interjección que expresa dolor.

Ejemplo: ¡Ay! Me apreté el dedo.