viernes, 12 de octubre de 2018

Guía de análisis literario

1)    Tipo de titulo (literal o simbólico): Relación que guarda el contenido con el titulo.

2)    Bio-bibliografía del autor: Datos de la vida y obras del autor de la obra.

3)    Temas principales y secundarios que trata la obra.

4)    Argumentación: Resumen y explicación del contenido del texto.

5)    Personajes principales y secundarios con sus características.

6)    Contexto histórico y social: Clima, ambiente físico, época histórica, zona rural o urbana donde se desarrolla la obra.

7)    Ambiente psicológico: ¿Qué piensan los personajes, cómo se sienten, por qué piensan o por qué se comportan así?

8)    Estructura de la trama.
·        Lineal o cronológica: En orden desde el inicio hasta el final.
·        Intertextual: Una historia dentro de otra historia.
·        Retrospección: Vueltas al pasado bruscamente.

9)    Modo de expresión: Verso o prosa (narración, descripción, argumentación, exposición, instrucción, diálogo...)

  • La prosa. Es la forma más natural de escribir. Se puede contar un hecho de varias maneras diferentes. Cuando se escribe en prosa se ocupa toda la línea.
  • El verso. Es una forma especial de expresarse. Es más difícil que la prosa, ya que los textos en verso presentan unas características especiales que crean un ritmo y musicalidad específicos en esta forma de contar cosas. Las líneas no ocupan todo el renglón. Algunas palabras acaban en las mismas letras.
10) Tipo de narrador.
·        Primera persona central: El narrador es el protagonista quien cuenta su historia en primera persona.
·        Segunda persona narrativa: El narrador habla en segunda persona.
·        Tercera persona omnisciente: El narrador describe tolo lo que los personajes ven, sientes, oyen…y los hechos que no han sido presenciados por ningún personaje.
·        Tercera persona testigo: El narrador es testigo de y es parte de los acontecimientos que pasan a su alrededor.

11) Tipo de lengua.
·        Discursivo: Se utiliza para elaborar informes técnicos y/o transmitir mensajes. Se caracteriza porque se utiliza un vocabulario técnico, uso correcto de la sintaxis, la narración y la descripción.

·        Expresivo: Es propio de la literatura, es decir, cuentos, novelas, poesía, comedias, etc. Se caracteriza porque transmite emociones, sensaciones y para producir belleza.

·        Activo: Es el que se utiliza en los diálogos. Se caracteriza por el modo imperativo, uso de la raya para cambio de personajes, uso de expresiones familiares, uso de diminutivos, y por tener más vivacidad.

12) Nivel de lengua.
a) Cultural: técnico, literario, científico.

·        Técnico: Es el empleado por los profesionales (médicos, ingenieros, economistas) dentro del campo de su profesión. Se caracteriza por el uso de palabras especializadas, palabras nuevas, empleo de palabras con claridad y propiedad, etc.

·        Literario: Es el empleado en la poesía, novela, cuentos etc. Se caracteriza por el uso de palabras rebuscadas y  recursos literarios con el fin de que parezca agradable.

·        Científico: Es el utilizado para la investigación y análisis científicos. Se caracteriza por el uso de un vocabulario muy especializado, uso correcto de las técnicas de redacción y normativa.

b) Usual: coloquial, campesino, jerga.
·        Coloquial: Se emplea en la conversación diaria con los que nos rodean. Se caracteriza por el uso de diminutivos, exageraciones frecuentes, etc.
·    Campesino: Es el empleado por las personas que tienen muy poca instrucción. Se caracteriza por el uso de un vocabulario muy pobre, uso de arcaísmos, confusión de palabras, etc.

·        Jerga: Se utiliza en las zonas marginadas o en extrema pobreza de la región urbana. Se caracteriza por el uso de un vocabulario bajísimo, invención de palabras extrañas, etc.

13) Géneros literarios.
·        Épico- narrativos: epopeya, cantar de gesta, novela, cuento, leyenda, romance, cuadro de costumbres, etc.).

·        Líricos: (canción, oda, elegía, balada, villancico, etc.)

·        Dramáticos: (tragedia, comedia, drama, tragicomedia, entremés, etc.)

·        Oratoria: (Sermón, discurso, arenga, alocución, conferencia, charla, etc.)

·        Didáctico-ensayísticos: (epístola, fábula, ensayo, articulo, etc.).

·        Periodismo: (Entrevista, reportaje, crónica, etc.)

14) Figuras literarias.
·        Polisíndeton: Ocurre cuando se repite una misma conjunción entre varios nombres de una cláusula:
¿Quién te sanó
Y quien te salvo
Y quien subió al cielo
Y quien viene por segunda vez?

·        Asíndeton: Suprime las conjunciones para dar rapidez a la cláusula:
Rendí, rompí, derribe,
Rajé, deshice, prendí,
Desafié, desmentí,
Vencí, acuchille, maté.

·        Anáfora: Es la repetición de una palabra al comienzo de una cláusula:
Verde nativo,
Verde de hierba que sueña,
Verde sencillo,
Verde de conciencia humana…

·        Reduplicación: Es la repetición consecutiva de unas palabras al principio de la oración:
Luna, luna, luna, luna
Dile que vuelva.
·        Onomatopeya: Imitación de los sonidos mediante la fonética de la lengua:
“El zumbido de las abejas es muy parecido al chirrido de la puerta al arrastrarse”

·        Epíteto: Es un adjetivo antepuesto: pobre hombre, hermosa joven.

·        Prosopopeya: Es atribuir a las cosas inanimadas características de acciones propias del hombre:
“Guitarra dile que vuelva a darme un poco de querer, dile que todo terminó cuando se fue”

·        Antítesis: Es una contraposición entre dos ideas:
“Yo lloro cuando tu cantas; yo leo cuando tu juegas

·        Paradoja: Enlaza dos ideas aparentemente opuestas, pero que llegan a conciliarse:
“Vivo sin vivir en mi
Y tan alta vida espero,
Que muero, porque no muero”

·        Símil o comparación: Consiste en explicar una cosa por medio de otra con la que guarda semejanza:   “Como enjambre de abejas irritadas es mi hermana”

·        Metáfora: Es una comparación donde han desaparecido los términos comparativos:           “Jehová es mi pastor y nada me faltará”

·        Ironía: Consiste en decir en todo de burla todo lo contrario a lo que expresa la letra:
La República Dominicana es el mejor país del mundo: matar mosquitos es una forma de entretenimiento fabulosa, tenemos un plato exquisito llamada pica-pica y la gente se va a viajar en yolas por placer”

·        Hipérbole: Consiste en exagerar excesivamente la realidad:
“Con mi llorar las piedra se quebrantan, los árboles se inclinan, las aves se condolecen, el mar se embravece… por favor, vuelve”

·        Imprecación: Consiste en desear mal para uno mismo o para los demás:
¡Que las penas te ahoguen, que arrastres una maldición, que te envenenen, es mas, que te lleve el demonio!

15) Valores positivos y negativos contenidos en el texto: Son las cualidades que forman el carácter de una persona. Ej.: honradez, respeto, laboriosidad,  irresponsabilidad, infidelidad, engaño, etc.

16) Vocabulario: Búsqueda del significado de las nuevas palabras aprendidas.

17) Opinión crítica: Es tu opinión personal, esta debe ser bien razonada para expresar el grado de validez del contenido del texto.









domingo, 23 de septiembre de 2018

Dobles participios: imprimido/impreso, freído/frito, proveído/provisto


Los únicos verbos que en la lengua actual presentan dos participios, uno regular y otro irregular, son imprimir (imprimido/impreso), freír (freído/frito) y proveer (proveído/provisto), con sus respectivos derivados. Los dos participios pueden utilizarse indistintamente en la formación de los tiempos compuestos y de la pasiva perifrástica, aunque la preferencia por una u otra forma varíe en cada caso (véase el Diccionario panhispánico de dudas, s/v imprimirfreír, proveer):


Hemos imprimido veinte ejemplares / Habían impreso las copias en papel fotográfico.
Nos hemos proveído de todo lo necesario / Se había provisto de víveres abundantes.
Las empanadillas han de ser freídas dos horas antes / Nunca había frito un huevo.

No debe asimilarse el caso de estos participios verbales irregulares con el del nutrido grupo de adjetivos procedentes de participios latinos, como abstracto (del latín abstractus, participio de abstrahere), atento (del lat. attentus, part. de attendere),confuso (del lat. confusus, part. de confundere), correcto (del lat. correctus, part. de corrigere), contracto (del lat. contractus, part. de contrahere), tinto (del lat. tinctus, part. de tingere), etc. Algunas de estas formas pueden haber funcionado como participios verbales en épocas pasadas del idioma, pero hoy funcionan solamente como adjetivos y, por lo tanto, no se usan en la formación de los tiempos compuestos ni de la voz pasiva de los verbos correspondientes (no se dice *Han contracto matrimonio o *Son correctos por el profesor, sino Han contraído matrimonio o Son corregidos por el profesor). Por lo tanto, la consideración de estos verbos como «verbos con doble participio» carece de justificación gramatical.






domingo, 26 de agosto de 2018

Prueba diagnóstica Lengua Española, 2do. de la Secundaria

Liceo Secundario Matutino Otilia Peláez
Prueba diagnóstica, 2do. de la Secundaria. Sección: ______
Prof. Paúl Rosario

Nombre: ___________________________________ Nº: ______Fecha:__________

Tema I.  Lee el texto y luego responde las preguntas correctamente.

El caso de Elpidio.

            Elpidio escuchó la voz de su mamá que le decía desde la cocina: --Elpi, pásame el vaso que está sobre la mesa. Sin mucho deseo, él dejó de ver su programa de televisión favorito y se puso de pie.  Cuando estuvo en el comedor, vio un vaso grande sobre la mesa.  Lo tomó y se lo llevo a su mamá.
--Gracias, pero…, dime, ¿dónde estaba ese vaso? –-le preguntó ésta cuando lo vio llegar.
--Oh, mami, sobre la mesa del comedor.
--¿Y dónde estabas tú cuando te llamé?
--En la salita de estar, viendo televisión.
--¿Y por qué no me trajiste el vaso que estaba sobre la mesa de la salita en vez de traerme éste?
--Oh, mami, porque tú no me especificaste.

1.      Si en la historia hay algún problema de comunicación, ¿cuál es?



2.      ¿De quién es el problema, del emisor o del receptor?



3.      ¿Cómo debía ser el mensaje para evitar ese problema?




Tema II.  Lee el texto y luego selecciona la respuesta correctamente en cada una.

4.      ¿Qué predomina en este texto?
a)      narración.              b) descripción .           c) diálogo.       d) exposición.

  1. ¿Qué son las palabras subrayadas del texto?
a) adverbio-indefinido.          b) artículo- pronombre.          c) sustantivo- adjetivo.

  1. ¿Cuál de estos verbos esta en tiempo presente?
a) decía.          b) viendo.                  c) llamé.         d) estará.

  1. ¿Según la acentuación, qué clase de palabra es “pásame”?
a) aguda.                    b) grave.          c) esdrújula    .           d) sobreesdrújula.

  1. ¿Dónde estaba la madre de Elpidio?
a) en el comedor.        b) en la mesa.      c) en la cocina.       d) en el televisor.       

  1. ¿Cuántos sustantivos propios tiene el texto?
a) uno.             b) dos.                       c)  tres.                        d) cuatro.

  1. ¿Cuál es la modalidad del enunciado: “Elpi, pásame el vaso que está sobre la mesa”?
a) afirmativo               b)negativo                   c)dubitativo                d)imperativo.

  1. ¿Cuál es la modalidad del enunciado: “Dónde estaba ese vaso”?
a) admirativo             b) desiderativo.                c) interrogativo.                d) afirmativo

  1. ¿Cómo estaba Elpidio?
a) loco.                        b) desobediente.                     c) sin mucho deseo.

  1. ¿Cuál es el signo de puntuación que indica el cambio de personajes en un dialogo?
a) comillas.                 b) dos puntos.                       c) raya.              d) guión.

  1. ¿A qué se refieren los pronombres subrayados: “Lo tomó y se lo llevo a su mamá”?
a) televisión.               b) mesa.                   c) vaso.              d) salita.

  1. ¿Qué podemos aprender de este relato?
a)      no ver televisión       b) debemos hablar más claro          c) el Señor ama a los niños

  1. ¿Qué es la palabra “salita”?
a) adverbio                 b) artículo                   c) conjunción              d) diminutivo

Tema III. Escriba el nombre de cinco obras literarias con sus autores

1)      _______________________________________________________
2)      _______________________________________________________
3)      _______________________________________________________
4)      _______________________________________________________
5)      _______________________________________________________


Tema IV. Redacte una narración de un acontecimiento real o ficticio.


jueves, 24 de mayo de 2018

Diga cuáles recursos literarios se utilizan en cada una de estas expresiones. (Prosopopeya, retinencia, metáfora, paradoja, símil, antítesis, epíteto, anáfora, asíndeton, polisíndeton, reduplicación, hipérbole)


Clasifica  estas expresiones según su recurso literario: retinencia, prosopopeya, metáfora, ironía, antítesis, símil o comparación, hipérbole, paradoja, imprecación, reduplicación, asíndeton, polisíndeton, anáfora, epíteto.

a)    Amo la verde hierba, el fresco viento.
b)    Llegué, vi, vencí, corrí, descansé.
c)    Llévame contigo, aunque sea de vacación,
Llévame contigo, aunque sea de chaperón.
d)    Hay un palacio y un río y un lago y un puente viejo.
e)    Frío, frío, como el agua del río.
f)     Dime si mastico el verde menta de tu voz.
g)    Te regalo el mar, te regalo las estrellas.
h)   Estas tan lejos y tan cerca.
i)     Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. 
j)      Te vas cuando te quedas.
k)    El viento de la noche gira en el cielo y canta.
l)     Eres como una hormiguita que me besa y me pica.
m)  Ojalá por lo menos que te lleve la muerte.
n)   Soy tan inteligente que a veces no entiendo una palabra.
o)    Los que salen a trabajar, viven más que los vagos.
p)    Cuanto más damos, más recibimos.
q)    No hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero.
r)     El rascacielos acariciaba las nubes bajas.
s)    La tarde caía como una losa gris.
t)     Las ventanas abrían sus párpados a la aurora.
u)   Nacer es empezar a morir.
v)    El sol era un pan de oro entre las palmeras.
w)   Un libro es un pozo de letras ordenadas.
x)    Las paredes de la casa me gritan tu ausencia.
y)    De tal palo…

martes, 22 de mayo de 2018

Cuentos cortos


OLOR A CEBOLLA (Camilo José Cela)

 Estaba enfermo y sin un real, pero se suicidó porque olía a cebolla.
-Huele a cebolla que apesta, huele un horror a cebolla.
-Cállate, hombre, yo no huelo nada, ¿quieres que abra ventana?
-No, me es igual. El olor no se iría, son las paredes las que huelen a cebolla, las manos me huelen a cebolla.
La mujer era la imagen de la paciencia.
-¿Quieres lavarte las manos?
-No, no quiero, el corazón también me huele a cebolla.
-Tranquilízate.
-No puedo, huele a cebolla.
-Anda, procura dormir un poco.
-No podría, todo me huele a cebolla.
-Oye, ¿quiéres un vaso de leche?
-No quiero un vaso de leche. Quisiera morirme, nada más que morirme muy de prisa, cada vez huele más a cebolla.
-No digas tonterías.
-¡Digo lo que me da la gana! ¡Huele a cebolla!
El hombre se echó a llorar.
-¡Huele a cebolla!
-Bueno, hombre, bueno, huele a cebolla.
-¡Claro que huele a cebolla! ¡Una peste!
La mujer abrió la ventana. El hombre, con los ojos llenos de lágrimas, empezó a gritar.
-¡Cierra la ventana! ¡No quiero que se vaya el olor a cebolla!
-Como quieras.
La mujer cerró la ventana.
-Oye, quiero agua en una taza; en un vaso, no.
La mujer fue a la cocina, a prepararle una taza de agua a su marido.
La mujer estaba lavando la taza cuando se oyó un berrido infernal, como si a un hombre se le hubieran roto los dos pulmones de repente.
El golpe del cuerpo contra las losetas del patio, la mujer no lo oyó. En vez sintió un dolor en las sienes, un dolor frío y agudo como el de un pinchazo con una aguja muy larga.
-¡Ay!
El grito de la mujer salió por la ventana abierta; nadie le contestó, la cama estaba vacía.
Algunos vecinos se asomaron a las ventanas del patio. -¿Qué pasa?
La mujer no podía hablar. De haber podido hacerlo, hubiera dicho:
-Nada, que olía un poco a cebolla.

EL NIÑO LADRÓN Y SU MADRE (Fábula de Esopo)

Un niño robaba en la escuela los libros de sus compañeros y, como si tal cosa fuese buena, se los llevaba a su madre, quien, en vez de corregirlo, aprobaba su mala acción.

En otra ocasión robó un reloj que asimismo entregó a su madre. Ella también aceptó el robo. Así pasaron los años y el joven se transformó en un ladrón peligroso.

Mas un día, cogido en el momento de robar, le esposaron las manos a la espalda y lo condujeron a la cárcel, mientras su madre lo seguía, golpeándose el pecho. El ladrón llamó a su madre para decirle algo al oído, pero al acercarse el hijo, de un mordisco, le arrancó el lóbulo de la oreja.

Recriminando la madre su acción, le dijo:

–¡No conforme con tus delitos, terminas por herir a tu propia madre!
A lo cual el hijo replicó:

–Si la primera vez que te llevé los libros que robé en la escuela me hubieras corregido, hoy no me encontraría en esta lamentable situación.

EL NEGOCIO DE DOÑA HORMIGA (Juan Bosch)

Desde que llegó el invierno, doña Hormiga se metió en su casa con sus hijas a comer, a engordar y a pensar en qué harían cuando llegase la primavera.
Resolvieron poner una zapatería cuando empezaran los días buenos.
Alquilaron una tienda en la calle El Conde y todo el mundo se quedó asombrado cuando abrieron su comercio.
La tienda estaba llena de zapatos desde el piso hasta el techo.
Eran zapatos criollos, mejores que todos los zapatos extranjeros que se vendían en la calle.
Cuando pasaron meses, pensó que el material se pudriría, lo que habría ocurrido si los zapatos no hubiesen sido criollos y lloró muchísimo.
Al tercer mes, apenada porque sus hijas, jovencitas en edad de lucir, no podían comprar ropa, y porque el casero, que era un perro al que las malas pulgas lo tenían siempre de mal humor, la amenazó con botarla.
Lloró tanto que parecía que se había roto una cañería del acueducto.
Sus hijas lloraron también.
¿Perderían su preciosa zapatería fruto de un año de laboriosidad y de ahorro y única esperanza de toda la familia?
Pero cuando más lloraban llegó la señora doña Ciempiés con cinco hijas y dos hijos pequeños a comprar zapatos.
¡Y doña Hormiga vendió la tienda entera!
Cada uno de sus inesperados clientes necesitaba cien zapatos.

Este fue el negocio de doña Hormiga, que se hizo rica en una hora como premio a toda una vida de trabajo y de confianza en el porvenir y todos los demás comerciantes de la calle El conde: turcos, españoles e italianos se murieron de envidia.

Los que hay ahora vinieron después.


EL OTRO YO (Mario Benedetti)

Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos a la nariz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando Corriente en todo menos en una cosa: tenía Otro Yo.
El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente , se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse incómodo frente a sus amigos. Por otra parte el Otro Yo era melancólico, y debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo.
Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo que hacer, pero después se rehízo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Este no dijo nada, pero a la mañana siguiente se había suicidado.
Al principio la muerte del Otro Yo fue un rudo golpe para el pobre Armando, pero enseguida pensó que ahora sí podría ser enteramente vulgar. Ese pensamiento lo reconfortó.
Sólo llevaba cinco días de luto, cuando salió la calle con el propósito de lucir su nueva y completa vulgaridad. Desde lejos vio que se acercaban sus amigos. Eso le lleno de felicidad e inmediatamente estalló en risotadas. Sin embargo, cuando pasaron junto a él, ellos no notaron su presencia. Para peor de males, el muchacho alcanzó a escuchar que comentaban: “Pobre Armando. Y pensar que parecía tan fuerte y saludable”.
El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír y, al mismo tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que se parecía bastante a la nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía se la había llevado el Otro Yo.