jueves, 24 de mayo de 2018

Diga cuáles recursos literarios se utilizan en cada una de estas expresiones. (Prosopopeya, retinencia, metáfora, paradoja, símil, antítesis, epíteto, anáfora, asíndeton, polisíndeton, reduplicación, hipérbole)


Clasifica  estas expresiones según su recurso literario: retinencia, prosopopeya, metáfora, ironía, antítesis, símil o comparación, hipérbole, paradoja, imprecación, reduplicación, asíndeton, polisíndeton, anáfora, epíteto.

a)    Amo la verde hierba, el fresco viento.
b)    Llegué, vi, vencí, corrí, descansé.
c)    Llévame contigo, aunque sea de vacación,
Llévame contigo, aunque sea de chaperón.
d)    Hay un palacio y un río y un lago y un puente viejo.
e)    Frío, frío, como el agua del río.
f)     Dime si mastico el verde menta de tu voz.
g)    Te regalo el mar, te regalo las estrellas.
h)   Estas tan lejos y tan cerca.
i)     Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. 
j)      Te vas cuando te quedas.
k)    El viento de la noche gira en el cielo y canta.
l)     Eres como una hormiguita que me besa y me pica.
m)  Ojalá por lo menos que te lleve la muerte.
n)   Soy tan inteligente que a veces no entiendo una palabra.
o)    Los que salen a trabajar, viven más que los vagos.
p)    Cuanto más damos, más recibimos.
q)    No hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero.
r)     El rascacielos acariciaba las nubes bajas.
s)    La tarde caía como una losa gris.
t)     Las ventanas abrían sus párpados a la aurora.
u)   Nacer es empezar a morir.
v)    El sol era un pan de oro entre las palmeras.
w)   Un libro es un pozo de letras ordenadas.
x)    Las paredes de la casa me gritan tu ausencia.
y)    De tal palo…

martes, 22 de mayo de 2018

Cuentos cortos


OLOR A CEBOLLA (Camilo José Cela)

 Estaba enfermo y sin un real, pero se suicidó porque olía a cebolla.
-Huele a cebolla que apesta, huele un horror a cebolla.
-Cállate, hombre, yo no huelo nada, ¿quieres que abra ventana?
-No, me es igual. El olor no se iría, son las paredes las que huelen a cebolla, las manos me huelen a cebolla.
La mujer era la imagen de la paciencia.
-¿Quieres lavarte las manos?
-No, no quiero, el corazón también me huele a cebolla.
-Tranquilízate.
-No puedo, huele a cebolla.
-Anda, procura dormir un poco.
-No podría, todo me huele a cebolla.
-Oye, ¿quiéres un vaso de leche?
-No quiero un vaso de leche. Quisiera morirme, nada más que morirme muy de prisa, cada vez huele más a cebolla.
-No digas tonterías.
-¡Digo lo que me da la gana! ¡Huele a cebolla!
El hombre se echó a llorar.
-¡Huele a cebolla!
-Bueno, hombre, bueno, huele a cebolla.
-¡Claro que huele a cebolla! ¡Una peste!
La mujer abrió la ventana. El hombre, con los ojos llenos de lágrimas, empezó a gritar.
-¡Cierra la ventana! ¡No quiero que se vaya el olor a cebolla!
-Como quieras.
La mujer cerró la ventana.
-Oye, quiero agua en una taza; en un vaso, no.
La mujer fue a la cocina, a prepararle una taza de agua a su marido.
La mujer estaba lavando la taza cuando se oyó un berrido infernal, como si a un hombre se le hubieran roto los dos pulmones de repente.
El golpe del cuerpo contra las losetas del patio, la mujer no lo oyó. En vez sintió un dolor en las sienes, un dolor frío y agudo como el de un pinchazo con una aguja muy larga.
-¡Ay!
El grito de la mujer salió por la ventana abierta; nadie le contestó, la cama estaba vacía.
Algunos vecinos se asomaron a las ventanas del patio. -¿Qué pasa?
La mujer no podía hablar. De haber podido hacerlo, hubiera dicho:
-Nada, que olía un poco a cebolla.

EL NIÑO LADRÓN Y SU MADRE (Fábula de Esopo)

Un niño robaba en la escuela los libros de sus compañeros y, como si tal cosa fuese buena, se los llevaba a su madre, quien, en vez de corregirlo, aprobaba su mala acción.

En otra ocasión robó un reloj que asimismo entregó a su madre. Ella también aceptó el robo. Así pasaron los años y el joven se transformó en un ladrón peligroso.

Mas un día, cogido en el momento de robar, le esposaron las manos a la espalda y lo condujeron a la cárcel, mientras su madre lo seguía, golpeándose el pecho. El ladrón llamó a su madre para decirle algo al oído, pero al acercarse el hijo, de un mordisco, le arrancó el lóbulo de la oreja.

Recriminando la madre su acción, le dijo:

–¡No conforme con tus delitos, terminas por herir a tu propia madre!
A lo cual el hijo replicó:

–Si la primera vez que te llevé los libros que robé en la escuela me hubieras corregido, hoy no me encontraría en esta lamentable situación.

EL NEGOCIO DE DOÑA HORMIGA (Juan Bosch)

Desde que llegó el invierno, doña Hormiga se metió en su casa con sus hijas a comer, a engordar y a pensar en qué harían cuando llegase la primavera.
Resolvieron poner una zapatería cuando empezaran los días buenos.
Alquilaron una tienda en la calle El Conde y todo el mundo se quedó asombrado cuando abrieron su comercio.
La tienda estaba llena de zapatos desde el piso hasta el techo.
Eran zapatos criollos, mejores que todos los zapatos extranjeros que se vendían en la calle.
Cuando pasaron meses, pensó que el material se pudriría, lo que habría ocurrido si los zapatos no hubiesen sido criollos y lloró muchísimo.
Al tercer mes, apenada porque sus hijas, jovencitas en edad de lucir, no podían comprar ropa, y porque el casero, que era un perro al que las malas pulgas lo tenían siempre de mal humor, la amenazó con botarla.
Lloró tanto que parecía que se había roto una cañería del acueducto.
Sus hijas lloraron también.
¿Perderían su preciosa zapatería fruto de un año de laboriosidad y de ahorro y única esperanza de toda la familia?
Pero cuando más lloraban llegó la señora doña Ciempiés con cinco hijas y dos hijos pequeños a comprar zapatos.
¡Y doña Hormiga vendió la tienda entera!
Cada uno de sus inesperados clientes necesitaba cien zapatos.

Este fue el negocio de doña Hormiga, que se hizo rica en una hora como premio a toda una vida de trabajo y de confianza en el porvenir y todos los demás comerciantes de la calle El conde: turcos, españoles e italianos se murieron de envidia.

Los que hay ahora vinieron después.


EL OTRO YO (Mario Benedetti)

Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos a la nariz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando Corriente en todo menos en una cosa: tenía Otro Yo.
El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente , se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse incómodo frente a sus amigos. Por otra parte el Otro Yo era melancólico, y debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo.
Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo que hacer, pero después se rehízo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Este no dijo nada, pero a la mañana siguiente se había suicidado.
Al principio la muerte del Otro Yo fue un rudo golpe para el pobre Armando, pero enseguida pensó que ahora sí podría ser enteramente vulgar. Ese pensamiento lo reconfortó.
Sólo llevaba cinco días de luto, cuando salió la calle con el propósito de lucir su nueva y completa vulgaridad. Desde lejos vio que se acercaban sus amigos. Eso le lleno de felicidad e inmediatamente estalló en risotadas. Sin embargo, cuando pasaron junto a él, ellos no notaron su presencia. Para peor de males, el muchacho alcanzó a escuchar que comentaban: “Pobre Armando. Y pensar que parecía tan fuerte y saludable”.
El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír y, al mismo tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que se parecía bastante a la nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía se la había llevado el Otro Yo.



jueves, 17 de mayo de 2018

Análisis del cuento “La Mujer” (Juan Bosch)

 La Mujer

La carretera está muerta. Nadie ni nada la resucitará. Larga, infinitamente larga, ni en la piel gris se la ve vida. El sol la mató; el sol de acero, de tan candente al rojo, un rojo que se hizo blanco, y sigue ahí, sobre el -lomo de la carretera.
Debe hacer muchos siglos de su muerte. La desenterraron hombres con picos y palas. Cantaban y picaban; algunos había, sin embargo, que ni cantaban ni picaban Fue muy largo todo aquello. Se veía que venían de lejos: sudaban, hedían. De tarde el acero blanco se volvía rojo; entonces en los ojos de los hombres que desenterraban la carretera se agitaba una hoguera pequeñita detrás de las pupilas.
La muerta atravesaba sabanas y lomas y los vientos traían polvo sobre ella. Después aquel polvo murió también y se posó en la piel gris.
A los lados hay arbustos espinosos. Muchas veces la vista se enferma de tanta amplitud. Pero las planicies están peladas. Pajonales, a distancia. Tal vez aves rapaces coronen cactos. Y los cactos están allá, más lejos, embutidos en el acero blanco.
También hay bohíos, casi todos bajos y hechos con barro. Algunos están pintados de blanco y no se ven bajo el sol. Sólo se destaca el techo grueso, seco, ansioso de quemarse día a día. Las canas dieron esas techumbres por las que nunca rueda agua.
La carretera muerta, totalmente muerta, está ahí, desenterrada, gris. La mujer se veía, primero, como un punto negro, después, como una piedra que hubieran dejado sobre la momia larga. Estaba allí tirada sin que la brisa le moviera los harapos. No la quemaba el sol; tan sólo sentía dolor por los gritos del niño. El niño era de bronce, pequeñín, con los ojos llenos de luz, y se agarraba a la madre tratando de tirar de ella con sus manecitas. Pronto iba la carretera a quemar el cuerpo, las rodillas por lo menos, de aquella criatura desnuda y gritona. La casa estaba allí cerca, pero no podía verse.
A medida que se avanzaba crecía aquello que parecía una piedra tirada en medio de la gran carretera muerta. Crecía, y Quico se dijo: Un becerro, sin duda, estropeado por auto.
Tendió la vista: la planicie, la sabana. Una colina lejana, con pajonales, como si fuera esa colina sólo un montoncito de arena apilada por los vientos. El cauce de un río; las fauces secas de la tierra que tuvo agua mil años antes de hoy. Se resquebrajaba la planicie dorada bajo el pesado acero transparente. Y los cactos, los cactos coronados de aves rapaces.
Más cerca ya, Quico vio que era persona. Oyó distintamente los gritos del niño.
El marido le había pegado. Por la única habitación del bohío. Caliente como horno, la persiguió, tirándola de los cabellos y machacándole la cabeza a puñetazos.
-¡Hija de mala madre! ¡Hija de mala madre! ¡Te voy a matar como a una perra, desvergonzada!
-Pero si nadie pasó, Chepe: nadie pasó -- quería ella explicar.
-¿Qué no? ¡Ahora verás! Y volvía a golpearla.
El niño se agarraba a las piernas de su papá, no sabía hablar aún y pretendía evitarlo. El veía la mujer sangrando por la nariz. La sangre no le daba miedo, no, solamente deseos de llorar, de gritar mucho. De seguro mami moriría si seguía sangrando.
Todo fue porque la mujer no vendió la leche de cabra, como él se lo mandara; al volver de las lomas, cuatro días después, no halló el dinero. Ella contó que se había cortado la leche; la verdad es que la bebió el niño. Prefirió no tener unas monedas a que la criatura sufriera hambre tanto tiempo.
Le dijo después que se marchara tanto tiempo.
-¡Te mataré si vuelves a esta casa!
La mujer estaba tirada en el piso de tierra ¡sangraba mucho y nada oía. Chepe, frenético, la arrastró hasta la carretera. Y se quedó allí, como muerta, sobre el lomo de la gran momia.
Quico tenía agua para dos días más de camino, pero la gastó en rociar la frente de la mujer. La llevó hasta el bohío, dándole el brazo, y pensó en romper su camisa listada para limpiarla de sangre.
Chepe entró por el patio.
-¡Te dije que no quería verte más aquí, condenada!
Parece que no había visto al extraño. Aquel acero blanco, transparente, le había vuelto fiera, de seguro. El pelo era estopa y las córneas estaban rojas.
Quico le llamó la atención; pero él, medio loco, amenazó de nuevo a su víctima. Iba a pegarla ya. Entonces fue cuando se entabló la lucha entre los dos hombres.
El niño pequeñín, pequeñín, comenzó a gritar otra vez; ahora se envolvía en la falda de su mamá.
La lucha era silenciosa. No decían palabra. Sólo se oían los gritos del muchacho y las pisadas violentas.
La mujer vio cómo Quico ahogaba a Chepe: tenía los dedos engarfiados en el pescuezo de su marido. Este comenzó por cerrar los ojos; abría la boca y le subía la sangre al rostro.
Ella no supo qué sucedió, pero cerca, junto a la puerta, estaba la piedra; una piedra como lava, rugosa, casi negra, pesada. Sintió que le nacía una fuerza brutal. La alzó. Sonó seco el golpe. Quico soltó el pescuezo del otro, luego dobló las rodillas, después abrió los brazos con amplitud y cayó de espaldas, sin quejarse, sin hacer un esfuerzo.
La tierra del piso absorbía aquella sangre tan roja, tan abundante. Chepe veía la luz brillar en ella.
La mujer tenía las manos crispadas sobre la cara, todo el pelo suelto y los ojos pugnando por saltar. Corrió. Sentía flojedad en las coyunturas. Quería ver si alguien venía. Pero sobre la gran carretera muerta, totalmente muerta, sólo estaba el sol que la mató. Allá, al final de la planicie, la colina de arenas que amontonaron los vientos. Y cactos embutidos en el acero.  

Análisis literario

1-      Tipo de titulo: El título es literal, porque exactamente el cuento habla de una mujer o, de forma general, a todas las mujeres. 

2-      Bio-biografía del autor:
Juan Bosch
(La Vega, 1909 - Santo Domingo, 2001) Político y escritor dominicano. Cuando Trujillo alcanzó la presidencia del país en 1930, Bosch fue acusado de conspiración contra el nuevo régimen y pasó algún tiempo encarcelado. Recuperada la libertad, ingresó como empleado en la Oficina Nacional de Estadística, pero en 1937 renunció a su puesto y abandonó la República Dominicana para instalarse en Puerto Rico.

Allí se unió a la lucha antitrujillista y junto a otros exiliados fundó el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) en 1939. Viajó a Cuba y en la isla desarrolló una actividad política de gran relevancia que le llevó a ocupar el cargo de secretario particular del presidente Prío Socarrás. Cuando en 1959 la revolución castrista llegó a La Habana, Bosch abandonó Cuba y se instaló en Costa Rica.

Confirmado el asesinato del dictador Trujillo en una emboscada, Bosch regresó a su país en octubre de 1961 y dedicó sus esfuerzos a impulsar el desarrollo del Partido Revolucionario Dominicano, con el que acudió a la cita electoral de 1962 y consiguió proclamarse presidente de la República. Tomó posesión de la más alta magistratura del país el 27 de febrero de 1963 y, con el apoyo del Partido Comunista, abrazó un ambicioso programa de reformas. La Iglesia y la embajada de Estados Unidos encabezaron entonces una dura campaña de oposición a su programa que, siete meses después, provocó la caída de Bosch y la asunción del poder por parte de un triunvirato militar.

Deportado a Puerto Rico, mantuvo contacto permanente con las fuerzas políticas de su partido y buscó apoyo militar en los sectores jóvenes del ejército para orquestar un movimiento armado contra el gobierno golpista dirigido por Reid Cabral. El levantamiento en los cuarteles se transformó el 24 de abril de 1965 en una revuelta popular que provocó la inmediata intervención militar de los Estados Unidos. La contienda, en la que perdieron la vida más de cinco mil dominicanos, terminó con un acuerdo negociado que instauró en el Palacio Nacional al gobierno provisional de García Godoy en septiembre de aquel mismo año.

En 1966, Bosch volvió a presentarse a las elecciones presidenciales, pero cayó derrotado ante Joaquín Balaguer. Al iniciarse la década de 1970, retomó la iniciativa política con la fundación del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), formación de inspiración marxista con la que acudió a las citas electorales de 1978, en las que apenas consiguió respaldo popular, y de 1982, año en el que obtuvo seis diputados en el parlamento dominicano y el control municipal en más de veinte ayuntamientos del país. Los comicios de 1986 significaron un nuevo espaldarazo para Bosch y su partido contabilizó 16 escaños, aunque la victoria cayó nuevamente del lado de su viejo enemigo político y líder del Partido Reformista, Joaquín Balaguer.

Cuatro años más tarde, ambos adversarios volvieron a competir en las urnas para ocupar el Palacio Nacional y, una vez más, Bosch quedó apartado de la presidencia en un proceso marcado por las irregularidades. Su último intento de tomar el poder llegó en 1994 y fracasó de nuevo en unos comicios que los observadores internacionales denunciaron como fraudulentos. La crisis política desatada tras las elecciones provocó una reforma constitucional que limitaba a dos años el nuevo mandato de Balaguer y prohibía expresamente la reelección presidencial.

Juan Bosch fue un apasionado de las letras desde su juventud y cultivó la disciplina literaria en forma de cuentos y relatos breves para introducirse, después, en el género de la novela. Su abundante obra, escrita dentro y fuera del país, recoge entre otros asuntos la realidad sociocultural de los campos dominicanos, sus conflictos y sus luchas.

Bosch es autor de la novela criolla La mañosa (1936), de ambientación rural, pero se destaca especialmente como autor de los relatos breves Camino real (1933), Indios (1935), Dos pesos de agua (1941), Ocho cuentos (1947), La muchacha de la Guaira (1955), Cuentos escritos en el exilio y apuntes sobre el arte de escribir cuentos (1962) y Más cuentos escritos en exilio (1966). Entre sus obras históricas y políticas destacan títulos como Trujillo: causas de una tiranía sin ejemplo (1961), Composición social dominicana (1978) y La guerra de la Restauración (1982), entre otros.

3-      Tema principal.

El tema de esta obra se centraliza en las miserias y necesidades de una familia campesina. Tal necesidad generó la violencia del marido contra su mujer, a la cual golpea dejándola casi por muerta tirada al borde la carretera.

4-      Argumentación:

Todo se desarrolla en una comunidad campesina muy pobre y aislada donde la tierra es árida y poco productiva, lo que agravaba la producción económica de los moradores de esa comarca. El marido de la mujer de nombre Chepe, sale de su casa para la loma donde tenía conucos. Al despedirse dice a su mujer, con la cual tenía un hijo, que venda la leche de cabra y le guarde el dinero para cuando regrese. Por la precariedad y la carencia de alimento para el niño, la mujer decide dar la leche como alimento al niño para no dejarlo morir de hambre. Cuando regresa chepe a los tres o cuatro días, pide a su mujer el dinero de la venta de la leche. Ésta le contestó que no lo tenía porque la leche se había cortado.

Inmediatamente le entró a golpes de una manera violentísima, al extremo de golpearla con tanta rudeza y la tiró al borde de la carretera dejándola casi muerta y sangrando por boca y nariz. En esos momentos se acercaba un hombre llamado Quico, y auxilio a la mujer al verla en el estado que estaba; la llevó a la casa, y allí trató de ayudarla. Pero Chepe su marido, volvió, y al encontrarla en la casa, volvió a golpearla y a echarla de la casa. Como fue en presencia de Quico, se abalanzó contra Chepe, y tomándolo por el cuello lo asfixiaba con una fiereza tal que ya casi se moría Chepe. La mujer al ver a su marido casi muerto tomó una piedra y golpeo bruscamente a Quico en la cabeza, cayendo de rodillas y luego bruscamente al suelo donde dejaba un charco de sangre y no se movió más. Así la mujer pagó a Quico, a quien la defendió para que Chepe, su marido no la matara.

El sentimiento de la mujer por su marido Chepe estaba por encima de toda la circunstancia al extremo de que siendo tal maltratada, prefirió atacar a quien la defendía de la violencia de su esposo, porque estuvo a punto de ser muerto por Quico, quien defendía dicha mujer. Por tanto el mensaje podría ser: en pleito de marido y mujer, quien se entremete en ellos, saldrá perjudicado.

5-      Personajes principales y secundarios con sus características.

CHEPE: agricultor, marido de la mujer con la que tenía un hijo, se ausentaba del hogar para trabajar la tierra por algunos días. Tenían algunas cabras, de las cuales vendía su leche. Chepe era muy violento.

LA MUJER: compañera de Chepe, era sumisa y fiel a su marido, y a su vez capaz de todos los sacrificios.

EL NIÑO: muy pequeño, lloraba desesperado al ver su madre siendo maltratada.

QUICO: quien llega a la comarca en el momento en el que la mujer ha recibido una golpiza de su marido. Trata de ayudarla, y al ver al Chepe que trata de golpearla nuevamente, Quico se pelea cuerpo a cuerpo con Chepe, pero Quico es atacado por la mujer de Chepe, y quien al parecer muere por el golpe que ésta le da en la cabeza con una piedra.  

6-      Contexto histórico y social:

El cuento no  presenta una ubicación histórica exacta, sin embargo, se presenta situaciones campesinas, y que actualmente se siguen viendo con mucha frecuencia hasta el nuestras capitales.

7-      Ambiente físico y sicológico:

El cuento se desarrolla en un ambiente marcado por la pobreza y la miseria de una comarca campesina, caracterizada por la sequedad de la tierra. Pero a pesar de todas estas precariedades, la gente vivía allí. Tal vez por estas miserias los hombres se tornan violentos, especialmente contra sus mujeres. La miseria no lo dejaba pensar más que en trabajar lo más que se podía la tierra para tratar de sobrevivir. Los personajes de esta narración se muestran adaptados y con cierto conformismo en medio de sus precariedades.

8-      Estructura de la trama.

El cuento presenta un orden en la narración no lineal.

9-      Modo de expresión :

Prosa narrativa.

10-  Tipo de narrador:

El punto de vista del narrador es tercera persona omnisciente.

11-  Tipo de lengua.
El tipo de lengua es activo, con expresiones con expresiones utilizando recursos literarios.

12-  Nivel de lengua.

El nivel de lengua empleado por el autor es sociocultural.

13-  Géneros literarios.

Épico-narrativo.

14-  Figuras literarias.

Entre los recursos estilísticos empleados por el autor están: descripción, metáforas, reduplicación, hipérbole.

·         Metáfora: “la carretera está muerta, nada ni nadie la resucitará”, “el niño era de bronce”. 
·         Hipérbole: “larga, infinitamente larga la carretera”.
·         Reduplicación: “candente al rojo, un rojo que se hizo…”, “¡Hija de mala madre! ¡Hija de mala madre!”
·         Descripción: “…a los lados hay arbustos espinosos…pero las planicies están peladas”. “Pajonales a distancia y aves rapaces, cactos”.
·         Comparación: “La mujer se veía, primero, como un punto negro, después, como una piedra…”
·         Entre otras.

15-  Valores positivos y negativos contenidos en el texto:

En este cuento de Juan Bosch saltan a la vista dos valores principales: la caridad del ser humano, que se identifica con el dolor del otro, al extremo de exponer su propia vida. Se presentan, además, algunos antivalores como ingratitud de la mujer para con quien la está defendiendo de la violencia de su marido.

También se manifiesta la insensibilidad y la falta de consciencia del marido de la mujer, quien arremete contra la misma sin antes averiguar lo que ha sucedido. Hay otros  valores negativos como la agresividad, la indolencia de la mujer, la desesperación del niño, entre otros.

16-  Vocabulario:

CACTUS: especie de arbusto espinoso, propio de terrenos áridos.
CRISPADA: temblorosa.
ENGARFIADO: que tiene forma de garfio, que es un gancho para asir algo.
ESTOPA: especie de hierba que arde con facilidad.
FAUCES: bocas, tragaderos.
FRENETICO: lleno de ira.
PUGNANDO: actitud beligerante por hacer algo.

17-  Opinión crítica:

La mujer es una obra de un gran contenido social, porque retrata una situación de la miseria propia de las regiones más pobres de nuestro país.

Puedo opinar que los valores que más resaltan en este cuento de Juan Bosch están la fidelidad incondicional de la mujer a su marido, que a pesar del maltrato, lo defiende. Otro valor es el sacrificio de lo que es capaz esta mujer, que además de la miseria, soportaba la violencia de su marido. Como valor negativo está la ingratitud de parte de la mujer, pues arremete contra Quico, quien la defendía para que su marido no la matara. En cuanto a la validez del mensaje, es importante este drama para despertar consciencia en nuestras comunidades que hoy están azotadas por la violencia intrafamiliar. La similitud con relación a nuestra realidad social, se presenta esta situación hoy con tanta frecuencia que es alarmante la violencia que se ejerce contra la mujer especialmente, donde muchas caen asesinadas por su marido, ocurriendo esto a nivel nacional y en todos los niveles de la sociedad, especialmente en los más deprimidos económicamente.

En lo internacional ocurre también en los países latinoamericanos caracterizados por el subdesarrollo y la miseria arrastrada desde siglos.

En lo personal me ha tocado ser testigo en algunos casos de violencia doméstica, pero gracias a Dios no he tenido ni quiero tener la experiencia de vivir situaciones parecidas.

18-  Bibliografía:

·         Bosch, Juan.  La Mujer (de la obra “Cuentos escritos en el exilio”).  1ra. edición 1974.  Editorial Alfa y Omega.  Santo Domingo, Rep. Dominicana.

·         Diccionario Espasa.  Tomo V.  Editorial Zamora.  1999.  Barcelona, España.







lunes, 5 de marzo de 2018

Olimpiada de Ortografía


BANCOS DE PALABRAS

Categoría A

A-    ábaco, acción, administrar, aéreo, azucena.
B-    bahía, becerro, bizcocho, bombeo, buceo.
C-    calambre, célula, cigüeña, cimiento, cubículo.
D-    dañino, democracia, diámetro, domicilio, durazno.
E-     ebanistería, ejercicio, elección, equilibrio, esbelto
F-     fábrica, feligrés, finiquitar, forraje, fuerza
G-    galleta, general, gigante, goloso, gusano.
H-    hacha, hecho, higo, hondo, hundir.
I-       interesar, infección, indio, internet, izquierdo
J-       jardín, jengibre, jinete, jovial, juventud.
K-    karate, kilo, kepis, kiosco, kivi.
L-     lámpara, lengua, lección, llama, lluvia
M-   maldad, meloso, misil, montañés, muralla.
N-    nacionalidad, neblina, nitrógeno, noveno, nutria, ñame
O-    oasis, obeso, onza, organización, oreja
P-     papel, pellejo, pisada, posible, puerco.
Q-    quebrar, quijada, quince, quisqueya, quito
R-    rabioso, renacuajo, rizado,  racimo, ruinoso
S-     sabiondo, secuela, sismo, soltura, suspenso.
T-     tatuar, telescopio, titular, tórtola, tumbadora.
U-    úlcera, umbral, unción, último, unidad
V-    vacante, vagina, venoso, veleta, vidrio, vulcano
W-  whisky,
X-    xenón, xilófono,
Y-    yagua, yeso, yodo, yuca, yunta
Z-     zapato, zelote, zigzag, zócalo, zumbar.



Categoría B

A-    amnesia, adverso, acucioso, abnegado, abstracto.
B-    bacano, bestial, bisagra, boceto, buzo.
C-    carroña, cerámica, cimiento, coraza, cuesta.
D-    damasco, diámetro, destreza, docena, durazno.
E-     elocuencia, exagerar, equilátero, esquizofrenia.
F-     favorecer, febril, fiscalizar, fogoso, fusil.
G-    graznido, germinar, gimotear, golosear, güira.
H-    hacienda, helecho, hijastro, hollar, huésped.
I-       invivienda, interés, instructor, impaciencia, interposición.
J-       jabalí, jengibre, jicotea, joyería, juventud.
K-    karate, kepis, kiosco, kilo,
L-     lámpara, legumbre, lienzo, longaniza, lúgubre.
M-   matanza, medroso, miércoles, movedizo, mudanza.
N-    naturaleza, nebuloso, niñez, novedoso, nuez.
O-    oasis, obtuso, obstruido, obediencia, organizar.
P-     paraje, pedrería, pictograma, postizo, puesto.
Q-    quesadilla, quisqueya, querella, quintilla, quebradizo.
R-    rareza, rellenar, rizar, roseta, ruinoso.
S-     saeta, sensación, sinfonía, soslayo, sustituto.
T-     tabloide, tenebroso, tinieblas, tozudo, tuerto
U-    umbilical, umbral, usurpar, ultrajar, unidad
V-    vacilar, venoso, vidrio, volcán, vulnerabilidad.
W-   whisky,
X-    xenón, xenofobia, xilófono
Y-    yacaré, yeso, yipeta, yodo, yuca.
Z-     zapato, zeta, zigzag, zócalo, zueco.








sábado, 11 de noviembre de 2017

Tilde en las mayúsculas

Las letras mayúsculas deben escribirse con tilde si les corresponde llevar tilde según las reglas de acentuación gráfica del español, tanto si se trata de palabras escritas en su totalidad con mayúsculas como si se trata únicamente de la mayúscula inicial:

Su hijo se llama Ángel.

ATENCIÓN, POR FAVOR.

La Real Academia Española nunca ha establecido una norma en sentido contrario.
La acentuación gráfica de las letras mayúsculas no es opcional, sino obligatoria, y afecta a cualquier tipo de texto. Las únicas mayúsculas que no se acentúan son las que forman parte de las siglas; así, CIA (sigla del inglés Central Intelligence Agency) no lleva tilde, aunque el hiato entre la vocal cerrada tónica y la vocal abierta átona exigiría, según las reglas de acentuación, tildar la i.


miércoles, 1 de noviembre de 2017

Características del español en América

FONÉTICA-FONOLOGÍA
Seseo: seresa.
Yeísmo: cabayo.
Aspiración, debilitamiento y pérdida de consonante en posición final de sílaba [lúh]
Aspiración de j-g: [káha]
Pleonasmos: Todo lo día diario, niño varón.
Aféresis: “repetuoso”.
Prótesis: alarjartíjaro.
Pronunciación [l] de –r: [beldá]
Debilitamiento o apócope: [komé] `comer`
Apertura vocálica: previlegio, polecía.
Cierre vocálico: tiatro, tualla.
Ultracorrección: bacalado.
Diptongación: diferiencia.
Monotopgación: concencia.
Geminación: cabbón, vedde.

GRAMÁTICA
Uso expreso de pronombre personal sujeto: ¿tú te quedas o te vas?
Uso de ustedes con valor de segunda persona del plural
Posposición de posesivos: el hijo mío, la casa de nosotros
Uso de pretérito indefinido por pretérito perfecto
Diminutivo afectivo en adverbios, gerundios, etc: ahorita, corriendito
Diminutivo con –ic-: gatico
Diminutivo: la manito
Tuteo
Uso de pronombre tras verbo en interrogativas:  ¿qué tú quieres?
Adverbialización de adjetivos: canta bonito, habla lindo
Derivación específica en –oso y –ada: molestoso, cachetada.
Arcaísmos: semos, haiga, me se dañó.
Extensión del plural: ¿Qué hora son?

LÉXICO
Usos léxicos americanos: balacera “tiroteo”
Marinerismos: botar “tirar”
Indigenismos de uso americano: ají “guindilla”
Afronegrismos regionales: bemba “labios gruesos”
Dominicanismos: joyo, tabaná, tembleque.
Regionalismos: comei, acerte, azzuca.


martes, 31 de octubre de 2017

Origen del Español en Santo Domingo

Origen del Español en Santo Domingo

  1. Características generales
  2. Fonética: fenómenos diacrónicos
  3. Consonantes
  4. Características regionales
  5. Fenómenos lingüísticos: metaplasmos"
  6. Frases y expresiones actuales
  7. Bibliografía

El castellano llegó a Santo Domingo con los españoles que descubrieron la isla y al igual que sucedió en los demás países de América Latina, este nuevo idioma desplazó por completo las lenguas de los aborígenes (Lengua Taina, Lengua Ciguaya y Lengua
Macorije), hasta hacer que desaparecieran totalmente, del mismo modo que en pocos años murieron todos los habitantes que los españoles encontraron en la isla, muchos por enfermedades traídas por los invasores, otros como resultado de los abusos y maltratos a los que fueron sometidos; los menos por tristeza y frustración.
Se afirma, según consigna Pedro Henríquez Ureña en su obra El Español en Santo Domingo, escrita entre 1935 y 1961, que "la Española fue en América el campo de aclimatación donde empezó la lengua castellana a acomodarse a las nuevas necesidades..." Sin embargo, conservamos, apenas, algunas palabras con las cuales los nativos designaban algunos objetos, plantas y frutos desconocidos por los españoles y que éstos asimilaron, enriqueciendo el castellano. Entre estas palabras pueden señalarse: ají, arcabuco, batata, bejuco, bija, cabuya, ceiba, eurí, guama, sabana, yuca, barbacoa, guazábara, hamaca, macana, anón, caimito, caguasa, corozo, guanábana, guayaba, hobo o jobo, lerén o lirán, mamei, mamón, maní, papaya (lechosa), jagua.
No se tiene precisión sobre a partir de cuándo puede hablarse de un español dominicano propiamente dicho, pero, obviamente, los colonizadores que se establecieron en la isla y asimilaron palabras de las lenguas locales fueron los que iniciaron el proceso de reacción del dialecto dominicano. Con el paso del tiempo por evolución natural, adecuación idiomática, influencias del español de otros países y de otras lenguas, se ha constituido lo que conocemos como el español dominicano y que Carlisle González Tapia define como "La modalidad dialectal del español general que se habla eri la República Dominicana y que presenta características particulares en el orden fonético, en las construcciones morfosintácticas y en el vocabulario y los distintos significados de los vocablos, con relación a los demás dialectos del español general".

Arcaísmos: uso de palabras o frases anticuadas. Sobre el español de Santo Domingo, en su época, Pedro Henríquez Drena escribió: "Mi tesis principal es que al español de Santo Domingo lo caracteriza su aire antiguo, que en ocasiones llega al arcaísmo"1 "...el español de Santo Domingo presenta como rasgos distintivos la conservación de la lengua tradicional, con matices antiguos y hasta arcaicos más abundantes que en ningún otro país del Nuevo Mundo..." Entre los arcaísmos utilizados aún por hablantes cultos, señala: acesar, agonía (esfuerzo), alfeñique, alferecía, alquilarse una persona, amujerado, anafe, aparente, apeñuscado, atollarse, barcino, mancar, mata (planta de cualquier especie, hierba o árbol y no solamente maleza), pollera por falda, agüela por abuela, vide por vi, agora por ahora, repite por regaño, etc. Otros arcaísmos muy escuchados a nivel rural son: sernos, vide, haiga. Sin embargo, la afirmación de Henríquez Drena no puede considerarse válida en la actualidad, como lo demuestra en su estudio Max A. Jiménez Sabater al señalar que una buena parte de los 258 arcaísmos referidos por Henríquez Drena son casi completamente desconocidos por los jóvenes universitarios de hoy. Concluye señalando: "Es probable que muchos de esos términos fueran bastante usuales hace un siglo o que todavía se oiga alguno de ellos en tal o cual rincón de la República. No obsta para que, en líneas generales, semejantes vocablos hayan pasado a ser hoy día tan arcaicos en Santo Domingo como en el resto de la comunidad hispánica.
Por su parte, Carlisle González, afirma sobre el particular: "El panorama actual del español en Santo Domingo no es el que plantea Henríquez Drena.
Creemos que aunque se conservan muchos arcaísmos tanto en el lenguaje hablado como en el escrito, no existe "el fuerte sabor arcaico" a que alude don Pedro, salvo en zonas rurales muy apartadas. Además, la influencia por contacto con otras lenguas ha enriquecido en gran manera al castellano dominicano"

El seseo dominicano Igual que sucedió en el resto de los países hispanoamericanos, en la República Dominicana, los antiguos fonemas que la grafía medieval y la clásica representada con s, ss, c y z se unificaron en el fonema sordo /s/. En nuestro medio se tienen evidencias gráficas de las confusiones que causó esta pronunciación indiferenciada, al momento de escribir, en documentos del 1581. Pueden apreciarse errores como "nesesarias", "jueses", "pareser", "rresebido", "haserle", "marsso", "provinssia", "fransesses", "Yglecia", "hassiendas", "destruyssion", entre otros.
Eliminación de /s/.
En las clases populares y campesinas, por lo general, se aspira la S final de sílaba, y ésta es quizá la característica más notoria del español dominicano actual: má comida, por más comida; do día, por dos días; tre peso por tres pesos, etc. En las clases cultas puede observarse lo mismo en conversaciones relajadas entre amigos, sin embargo, en conversaciones formales, discursos y en el lenguaje escrito, se cuida caer en esos errores. A pesar de ello, Carlisle González Tapia afirma que sólo alrededor de un 33 % lo consigue, aun "en estilo totalmente formal" Jiménez Sabater refiriendo sus impresiones al respecto señala: "...en la República Dominicana la pérdida total de la aspiración procedente de /s/ final de sílaba se halla mucho más avanzada hoy día entre las generaciones jóvenes -menores de treinta años- que entre personas de mayor edad. Contemplé con asombro cómo en una misma familia la abuela conservaba buen número de aspiradas, mientras que en el habla de sus hijos el número de éstas era menor y en la pronunciación de los nietos se manifestaba ya la omisión casi sistemática de dicho sonido"3. Concluyendo que la evolución de este fonema tiende hoy en día a la desaparición total en el habla de los dominicanos, después de haber pasado por la etapa de la aspiración.
La S ubicada en medio de palabras, también se aspira en nuestro medio, en condiciones similares a las de la S final de sílaba y de palabra: fóforo por fósforos, totone por tostones, uté por usted, pecao por pescado, juto por justo, satre por sastre, critiano por
cristiano, ecuela por escuela, embute por embuste, repeto por respeto, etc.
En personas de nivel alto y medio se produce una aspiración de la /s/, pronunciándose como una 1\1, Ejemplos: chidme por chisme, tardajte por tardaste.
Igualmente se aspira la S en el grupo ST, por ej.: tar por estar, etante por estante, etc.
Se observa, también, en nuestra población campesina y popular, la tendencia a sustituir la S por H aspirada, ej.: nojotro por nosotros.
Yeísmo
Consiste en la pronunciación de II como y. Ejemplos: botella, fallecimiento, guillotina, lluvia, etc. Este fenómeno se generalizó en toda Hispanoamérica desde el siglo XVII. Se entiende que a su rápida propagación "es posible que contribuyera la pronunciación de los esclavos africanos quienes, como se sabe, solían ser yeístas".
Beísmo
Este fenómeno lingüístico está igualmente generalizado en toda Hispanoamérica y consiste en la pronunciación indiferenciada del sonido /b/, independientemente de que la palabra lleve en su ortografía una /b/ o /v/. De esa forma se ha eliminado en el lenguaje hablado el antiguo sonido de la NI.
Vocales
Entre los dominicanos existe una notoria tendencia a la nasalización de las vocales. En las zonas rurales y personas pertenecientes a clases populares muchas vocales resultan nasalizadas por asimilación o metafonía cuando aparecen consonantes nasales en la misma palabra o en otra vecina. Ejemplos: romana, cuando, trabajando, como, etc.
Vocales acentuadas: "El hecho más sobresaliente en lo que concierne al timbre de las vocales tónicas dominicanas es su regular y persistente carácter medio-abierto, exento de extremos cierres o aberturas".
Por esta razón señaló Henríquez Ureña su impresión de que "la nitidez de las vocales dominicanas viene dada por su carácter relativamente despejada"'.
Vocales inacentuadas: Jiménez Sabater afirma sobre el tema: "Es lo más extendido en el país, fundamentalmente en las zonas rurales y en parte de las áreas urbanas, un mantenimiento muy nítido del timbre de las vocales inacentuadas, las cuales suelen ir acompañadas de un acento de, intensidad mayor que el usual en el castellano normativo". "En las clases urbanas de la alta y parte de la mediana burguesía el timbre de las vocales inacentuadas no suele ser mantenido con tanta fijeza, por lo cual se observa la relajación de las mencionadas vocales en circunstancias bastante similares a las del castellano culto peninsular".
"La E inacentuada, en los medios rural y popular, si va seguida de A se convierte en 1: apiai por apear, jarrai por arrear. La E seguida de O, con frecuencia se convierte en 1: pioi por peor, Lionera por Leonora. La E se transforma por disimilación en 1: ojiao por ojeado.
La I sufre cambios muchas veces por supresión, como en sencia por ciencia; por cambio de lugar en una palabra, suida por ciudad; dislocación por acento, como cáida por caída, y sustitución como memo por mismo.
La O también ofrece cambios en el lenguaje popular; los casos más frecuentes son la sustitución por la U, como podemos observar en tualla por toalla; búa por voy; tuavía por todavía.
El diptongo lo en algunos casos se transforma en
O como ocurre en Antoño por Antonio".

Según Jiménez Sabater "lo más significativo lo constituye tal vez el hecho de que actualmente en la República Dominicana se manifiesta mejor que en ninguna otra zona del mundo hispánico la tendencia ancestral del castellano a resolver la sílabas trabadas en sílabas libres".
Bilabiales: Las consonantes B y V, como ya dijimos, se pronuncian sin alteración cuando son iniciales o están en posición intermedia: banco, barro, vaso, vida, bambú, navega.
bia por G, como en agüela por abuela, güeno por bueno, güeita por vuelta. Esto es frecuente en las oclusivas sonoras.
En la palabra vagamundo por vagabundo la B se convierte en M.
El sonido bilabial de la P inicial, media o intervocálica no sufre alteración: pera, propina, papá.
En el grupo Ps, se pierde: así cáusula por cápsula.
La P seguida de T, desaparece: aseto, por acepto, conseto por concepto.
El sonido fricativo de la F, no sufre alteración: Fragoso, farfullero. Pero en algunos casos su sonido se sustituye, en el lenguaje popular, por el de la J. Así Juimos por fuimos, ajuera por afuera.
Dentales (T-D): La T en posición inicial no cambia: tabaco, Teresa, trueno.
La D inicial, en la lengua vulgar se aspira, en las voces onde por donde, epachai por despachar, enú por desnudo.
Existe el caso contrario que es agregar la D al principio de algunas palabras: diba por iba, dentro por entró.
En la lengua vulgar la D final se pierde también: verdá por verdad, amitá por amistad, uté por usted.
En algunos casos se agrega al final de algunas palabras la sílaba DE: vide por vi (forma arcaica). El grupo DM y DV se vocaliza, es decir se convierte en I: aimití por admitir, aiveití por advertir, y con frecuencia ambos grupos se convierten en L o R, aimití y alvertí, este cambio no es sólo propio del lenguaje del Cibao, sino de todas las regiones del país.
La D antes de N, en muchos casos se pierde, como aonde, por adonde, onde por donde4.
Velares: la C seguida de O y de U es velar oclusiva: cama, cubo (con sonido de K). En posición inicial se conserva: casa, cuna.
La C final sólo se conserva en voces cultas, por consiguiente, se pierde en el lenguaje vulgar: Isa por Isaac.
La C seguida de E y de Y tiene sonido de S: sielo por cielo; sinta por cinta.
La C formando parte del grupo CT desaparece: dotoi por doctor; en el mismo grupo, la C a veces se vocaliza: faitura por factura; aituai por actuar.
En el grupo CC, también se vocaliza aisión por acción, y como le ocurre a la R en este caso también, según la región es sustituida por Y, o por R: aisión y arsión, por acción.
La J: la J inicial siempre se pronuncia: junta, jaula, jamás; pero en posición intermedia con mucha frecuencia sustituye a la H, así: jalai, por halar, bojío por bohío, jamaca por hamaca. En los pocos casos que existen en español de J final, en ellos ésta se pierde: reló por reloj.
La G: la G, que es consonante sorda en los sonidos ge, gi: Gengibre, gina, es sonora en las combinaciones ga, go, gue: Gavillero, gozo, guerra. La G intermedia permanece sin alteración: mago, ruego, final no existe.
La G seguida de N, generalmente pierde su sonido: inorante por ignorante; indino por indigno.
La L: consonante alveolar, en posición inicial permanece igual: ladera, lino, lima. En posición intermedia se convierte en 1: saito por salto, buito por bulto. Cuando es final, ocurre lo mismo, se convierte en : animai por animal, fiel por fiel.
La Z: esta consonante se sustituye por la S. En la palabra pez, la Z final se sustituye por J; peje.

Si se toma en cuenta la forma de hablar de nuestro país, debemos admitir que se hace necesario dividirlo en varias regiones que tienen características particulares. Estas regiones son: La Región Norte o Cibao, la Región Suroeste, la Región Este, el Distrito
Nacional y Samaná.
Aún en estas regiones, es posible encontrar diferencias entre el lenguaje urbano y el rural. Ello se debe, en gran parte, a que nuestros campesinos, acostumbrados a los resultados de la frase "Por la boca muere el pez" durante los 31 años de dictadura trujillista, cuidan mucho lo que dicen. Consuelo Olivier Vda.
•Germán afirma: "Nuestros campesinos nunca dan una contestación precisa a una pregunta o a una proposición; sus contestaciones son vagas, imprecisas, dando rodeos, eludiendo responsabilidad. Así cuando dice jjum!; ¡bueno!; ¡voy a ver!, no sabemos si aprueban o desaprueban. Esto lo hacen mirando al suelo, dándole vueltas a su sombrero, sin mirarle la cara a su interlocutor. Frente al hombre del pueblo que tiene alguna cultura y que el campesino le llama "hombre de letra", es receloso, desconfiado".

La Región Norte, conocida con el nombre indígena de Cibao abarca el Valle de La Vega Real. En ella están comprendidas 14 de las 29 provincias del país, entre las que mencionaremos las provincias de Santiago, La Vega, Espaillat, Duarte, etc. Esta región tiene características propias en su habla. Es en ella donde se encuentra el mayor número de arcaísmos y a decir de Jiménez Sabater es donde se da con mayor arraigo la pérdida total de la aspirada, quizá relacionado con el hecho de haberse mantenido más aislada
por falta de comunicación y estar menos sujeta a la influencia fonética de los esclavos negros (existe el mayor porcentaje de población blanca).
La característica principal del habla de la región cibaeña, sobre todo notoria en las zonas rurales, es la sustitución de las consonantes R y L por I: persona por pesona, abui por abur, abombaise por abombarse, caibón por carbón, doloi por dolor, maivao por malvado, valoi por valor, etc.
A nivel de la clase media se ha operado un interés por evitar el uso de la I, en sustitución de las R y L, como una forma de diferenciarse de la clase baja, produciéndose una especie de omisión del sonido final de sílaba con un perceptible alargamiento de la vocal precedente: [mwé: to] por muerto, [ku: so] por curso, etc.
Esta particularidad probablemente constituye el rasgo más típico dentro del habla dominicana y permite establecer sin ninguna duda, no sólo que un hablante es dominicano, sino también ubicar su procedencia geográfica dentro del país.
También se observa en el Cibao el uso de expresiones redundantes coincidiento con la utilización del fósil ello como sujeto antepuesto a verbos "impersonales": Ello hay poca- naranja-; Ello estaba lloviznando un poco, etc. "No obstante, para este último
fenómeno cabría pensarse también que ha influido junto a la hipótesis de la simple conservación de un arcaísmo la pronunciada tendencia a la personalización de todo verbo, manifiesta a todos los niveles sociales del país en expresiones de tipo: Ha-
bíamos cuatro presos; Hubieron muchos muertos en las calles, etc.".
La Región Suroeste se caracteriza por la neutralización de /!/ en /r/ (cambio de una /!/ por una / r/), así como por mantener el sonido [r], pero con una acentuación de la vibración y arrastre de la misma, convirtiéndola en rr: dur[r]ce, por dulce, cur[r]pable, por culpable.

La Región Este se caracteriza por la llamada Geminación o Duplicación, que consiste en que la/r/yla/l/ en posición final de sílaba, dentro de una palabra, se asimilan a la consonante que le sigue, resultando un sonido doble. Ej.: canne por carne, cueppo por cuerpo, puerta por puerta, puppero por pulpero, etc.

El Distrito Nacional se caracteriza por la neutralización-(cambio) de /r/ en /!/ en final de sílaba y de palabra. Ej.: polque por porque, cuelpo por cuerpo, enojal por enojar,
palqueal por parquear, desbaratal por desbaratar, etc.

Samaná tiene la particularidad de que en ella se habla, además del español, el inglés y el criollo haitiano por el establecimiento y permanencia en su suelo de otros grupos étnicos. El inglés lo hablan los descendientes de emigrados de islas inglesas (cocoles) que procuran mantener su idioma y sus tradiciones en su descendencia. La característica distintiva del español en esa península es la simplificación de la rr en r. Ej. ariba por arriba, etc.

APÓCOPE. Este metaplasmo que consiste en la supresión de una o más letras al final de un vocablo, es muy frecuente en toda nuestra población, pero muy usado en el Cibao; así: ciudá por ciudad; usté por usted; verda por verdad. Así como la supresión de la S final, también de uso general: má por más; arró por arroz; Lui por Luis.
PRÓTESIS. Consiste en colocar al principio de una palabra una o más letras: asigún por según; afusilai por fusilar.
EPÉNTESIS. Consiste en intercalar una letra en medio de un vocablo: lambei por lamer; haberá por habrá; biságara por bisagra. De origen culto tenemos Atalántico por Atlántico.
AFÉRESIS. Consiste en la supresión de una o más letras al principio de la palabra: ora por ahora; onde por donde; taba por estaba; ta por está; Cola por Nicolás; Tanilao por Estanislao; Norabuena por enhorabuena.
SINCOPA. Ocurre cuando se suprimen una o más letras en medio de una palabra: navidá por natividad; Magalena y Madalena por Magdalena. El primero pierde la D y el segundo la G; anque por aunque; este vocablo sufre la pérdida de la U.
METATASIS. Consiste en alterar el orden de las letras de una palabra: probé por pobre; Grabiel por Gabriel; ajóla por ojalá; naide por nadie.
DISIMILACIÓN. Ocurre al alterar un sonido para diferenciarlo de otro igual o semejante, cuando influye sobre aquel: debino por divino; molenillo por molinillo;
medecina por medicina. El cambio de I por E se produce por la concurrencia de las Íes en sílabas consecutivas.
CONTRACCIONES. Se verifica cuando se hace una sola palabra de dos, de las cuales la primera acaba y la segunda empieza en la vocal, suprimiendo una de estas vocales. En ocasiones se suprimen más de una letra: Voy a, vuá; cómo es, comué; de este, déte; de ahí, diai, etc.
DIMINUTIVOS. La costumbre de usar diminutivos está arraigada en la región del Cibao. Es parte de la afabilidad hospitalaria de las gentes, es una forma de ser agradables y corteses. Así cuando nos hacen esperar nos dicen epéree un ratico, aunque la espera sea larga; si nos obsequian un dulce nos ofrecen un dulcito; cuando llovizna dicen: tá jariniandito; cuando nos indican una dirección siempre es cerquita, aunque sea distante. Cafesito, adiosito, partico, son otros diminutivos de uso frecuente.
DISLOCACIÓN DE ACENTO. Es una característica de nuestro lenguaje popular en todas las regiones del país. La voz mama es una de las más corrientes, particularmente cuando la usan para insultar a alguien.
También sufren dislocación de acento la voz cáida por caída; traída por traída; mái por maíz.
REGRESIÓN. Ocurre al decir leva por levita, Margara por Margarita.
EL VERBO. El uso de algunas inflexiones verbales ofrece interesantes cambios en el habla popular. Estos cambios los encontramos: en la supresión de letras en la tercera persona del plural del presente de indicativo. Ej.: Cogien por cogie(ro)n: Vivien por vivie(ro)n. En la forma compuesta del pretérito perfecto de subjuntivo del verbo Haber se dice Haiga por Haya.
En el pretérito imperfecto de algunos verbos se da un especie de rodeo en lugar de usar el tiempo correcto, así se dice: Yo iba a venir, en lugar de decir Yo venía.
Igual se dice Quería ir en lugar de decir Iría.
En cuanto al futuro podemos observar que su uso se está perdiendo. Así es general el empleo de la forma: Voy a mandar a buscarla, en lugar de Mandaré a buscarla; Voy a ir, en lugar de decir Iré, etc.
El pronombre de segunda persona (Vosotros) ha desaparecido; se conserva la segunda persona del singular Tú. También se usa en lugar deTú, Usted y en lugar de Vosotros, Ustedes.
Dominicanismos
A continuación transcribimos un listado de palabras y expresiones dialectales y sociolectales recopiladas por el lingüista dominicano Odalis G. Pérez, quien muy gentilmente nos lo cedió.
Haciendo cocote: Darle mente a algo, pensar mucho en alguna cosa.
Me cayó como un bió: No me gustó esa noticia, es una mala noticia.
Mortal pá lo tiburone: Cuando una muchacha está muy bonita.
En bola de humo: rápido.
A millón tré: rápido.
Vamo a daño ata que no de grajo: si sigues, nos pelearemos.
Te doy hasta con el cubo del agua: te voy a dar duro.
Te voy a dar y no consejos: te voy a golpear.
No me cabe ni un mandao: estoy llena.
Ta pasao: eso no se hace, tú hiciste algo mal.
No le dé mente: no pienses en eso.
Cógelo con suavena: cógelo suave.
Estoy harto hasta la tambora: estoy full, estoy lleno.
Se volvió buchipluma: habló mucho y no hizo nada.
Mi pana: mi amigo, mi compinche.
Ey loco: hola amigo.
Eso a mi me resbala: eso no me importa.
Tú me sales hasta en la sopa: estoy cansado de verte.
Me diste en el pleito: heriste mis sentimientos.
Marino: idiota.
 Y e fácil: no estoy de acuerdo con eso.
Tájebi: eso está bien.
Tá full: eso está estupendo.
Verdugo: barbaraso.
Pero va a seguir: deja de decir estupideces.
Tá cul: eso está chulo, bien.
Gulklao: Pegao, una persona que quiere imitar todo, mono.
Lambón: Guillao.
Tá quillao: está bravo, enojado.
Fuego a la lata: manos a la obra, vamos a empezar.
Qué vaina: qué problema.
Qué fiebre: qué vicio.
Como libro: una persona que le gusta mucho estudiar.
Ñame: un idiota.
Bonche: unafiesta.
Tá F.M.: está falta de hombre o de mujer.
Qué charly: qué estúpido.
Tá prendió: está borracho, ahumao.
Qué suape: está borracho, ahumao.
Qué bomper: ¡qué glúteos!
Tá caché: está bien.
Se armó: hubo una riña.
Qué pina: se pelearon.
Qué golpón: qué trompón.
Sacando pie: deshacerte de alguien, tratando de alejarlo de tí.
Tiene más raya que un tigre: es muy flaco.
Aplicando tigueraje: actuando como un callejero.
Qué tijera: cuando una amiga le quita el novio a su compinche.
Tá chipi: no sirve mucho.
Tá parao: está en buena, tiene muchas relaciones con personas importantes.
Tá por la maseta: está muy bonito o bonita.
Se la ganó: dijo una estupidez.
Haciendo yuca: esperando mucho tiempo.
Qué bultero: qué aspavientoso.
La cometió: hizo una burreza, una idiotez.
Metió la pata: dijo o hizo lo que no debía; lo dañó todo.
No coje corte: no le hago caso.
Tájuquiao: está drogado.
Que olla: no tengo dinero.
Cójelo variado: cójelo con calma.
No me monte velocidad: cójelo con calma.
Qué ferré: qué maquillaje.
Qué papaso: cuando uno va al salón y se arregla el pelo.
Tú tá totao: eres anticuado.
Tá caliente conmigo: está brava conmigo.
Grillero: muchas mujeres feas.
Montando caliente: relajando con cosas delicadas
Cutáfara: mujer fea.
Me salió con un de afra palante: hizo algo inesperado.
Montando caliente cotorra: molestando.
Por abajo del ala: un trompón por las costillas.
Entregao a la maldá: haciendo todo lo malo.
Dándole al codo: tacaño.
Esto va pa largo: este problema es grande.
Me déjate en llanta: me quedé esperándote y no viniste.
Me dieron bola negra: no me brindaron nada.
Vamos hacer una avería: vamos a hacer un desorden.
Dame dato: cuéntame.
¿Cuál es la movida?: ¿Qué salida hay hoy?
Me bufeo el maso: que me gustó mucho.
Suave que es el bolero: hazlo con calma, desacelérate.
El que no grita no mama: el que no habla, no progresa.
El que tenga la lágrima honda, que empiece a llorar temprano: va a pasar algo malo.
¡Qué cromo de mujer!: qué mujer más bella.
Vamonos como los valientes: vamos a hacer algo arriesgado.
Esas son brisas que no tumban palos: eso sólo son rumores.
Priva en cocacola y no llega ni a'mabí: cree que es la mejor.
Se cree la última cocacola del desierto: cree que es la mejor.
Ta cojío: tiene un gran problema y no encuentra salida.
Qué bufeo: está graciosa o interesante.
Tá cañón: está bien.
Tú crees que yo soy indio: yo no soy idiota, tú no me engañas.
Tá chivo: eso está raro.
Baros, canoa: dinero.  
Pásate con fichas: te equivocaste.
Frío como un tanque de hielo: no tienes problemas, estás en buenas.
Un carrito: plato que consta de plátanos y salami.

Barato me lo jallo: eso está bien.
Vamos a lo que vinimos: vamos a empezar.
Chercha: relajo.
Biónico: carro público.
Cogiendo brisa: descansando.
Charro merenguero: qué estúpido.
Qué joder y no amanece: las cosas no me salen bien.
O no vamo to o voltiamo la yola: vamos a hacerlo todos juntos.
Sigue tu camino: no me molestes, atiende a lo tuyo.
No le pare al indio que lo que mata es la flecha: no te molestes por cosas insignificantes.
Un lambí: hay una comilona, hay comida.
Un serrucho: cada uno aporta algo para juntos hacer ciertas cosas.
Con traje: fiesta en la cual cada persona trae algo (bizcocho, refrescos, etc.).
Los paracaídas: las personas que van a la fiesta sin invitación.
Se te subieron los muñequitos: hiciste una idiotez.
Rubia de farmacia: rubia teñida.
Cundango: homosexual.
Tá dao: está cansado, agotado.
Tá negao: no quiere hacer nada)
Coge un buche: cállate la boca.
Eso no tá: eso no me agrada.
Tú tá agarrao: no tienes salida, tienes un gran problema.
Me lo saqué de un chuflay: se me pegó de cierta persona.
Deja el coro dañino: deja ese relajo.
No le pare: no !e hagas caso.
Limítate a respirar: cállate la boca.
Y eta tipa, y eta jeva: tá pasao.
Qué apero: qué chulo, qué interesante.
Fría: cerveza.
Limpia saco, tumba polvo: es lo mismo que lambón.
Venao: persona cuyo cónyuge o novia le es infiel.
Mamola: idiota.           
Dándose violín: arrascarse entre los dedos de los pies.          
Aterriza: vuelve a la realidad, estás en la luna.
Tá chochando: estás fallando, estás lenta.
Resolving: cuando dos parejas de novios se besan.
Dame un toque: llámame por teléfono.
Encendió: alegre, borracho.
No lo paso: no lo soporto.
Qué rata: qué feo y sucio.
Yo no soy ñeca: si tú me das, yo también te doy.
Frases, expresiones y palabras tradicionales (algunas):
Anda como chichigua: expresión utilizada cuando alguien tiene prisa.
Tú parece una chacharita: expresión que indica que alguien habla rápido.
Tiene el cura preso: se usa cuando una mujertiene la ropa interior mal puesta.
Bucanovio: mechón de pelo ondulado acomodado en la frente.
Blumen: ropa interior femenina.
Tá pisando araña: cuando alguien le quedan los pantalones cortos.
Brinca o salta charco: cuando alguien le quedan los pantalones cortos.
Qué pancho te tiraste: utilizada si alguien tenía un vestido prestado.
Tú tá como Juana Barajita: si alguien tiene muchas prendas.
Flú: un traje.
Marchita, precundía o trascendía: joven extrovertida
Ahí mataron un policía: cuando alguien cenaba arenque.
Tiene la semana má larga quel me: cuando alguien tiene el zipper abierto.
Le dio un yeyo: significa un mareo o desmayo.

Tá cool, tá gevi, tá ful, tá apero: cuando algo gusta mucho.
Y yo: significa tú también.
Marina: expresión utilizada cuando alguien dice una tontada.
Saludos: y qué/ qué lo queay/ qué lo qué/ dime loco/dime viejo.                               '
Apodo a las muchachas feas: grillo, macata, cocote, gurgusia, galpántara, cutáfara, cucaracha, furufa.
Apodos de las muchachas bonitas: qué mujerón, qué mamasota, qué cromo de mujer.
Qué charly, qué chopo: alguien o algo descuidado, desagradable.
Me rajé, me paití, me quemé: expresión utilizada por los estudiantes cuando les va mal en una prueba.
Bacano: significa un muchacho que usa una moda extraña.
Ñame, batata, conuco, vívere, jalo e vivero: expresiones utilizadas para expresar bruteza.
Expresiones utilizadas para denominar el dinero: tululuses, jáquimnas, canoas, lágrimas, toletes, tulipanes, duarte, moneda, papeleta, cualto, aldabas.
Suéltame: cuando una persona desea que lo dejen de relajar.
Dame un breic: cuando se desea un descanso.
Bobolongo, momolongo: persona estúpida.
Montar, dar muela, marcharle: enamorar a una chica.
Resolver, están en chuleta: cuando dos novios están  juntos.
Rebotar: expresión utilizada cuando alguien dice algo desagradable.
Chochando: alguien está perdido.
Qué prendi, qué jumo, qué suape: expresiones utilizadas cuando alguien está embriagado.
Dar lata: llamar a alguien para molestarlo.
Suave conmigo, suave qu'e bolero: expresión utilizada cuando una persona tiene mucha presión.
Sicotú: expresión utilizada para alguien que tiene mal olor en los pies.
Qué grajo, qué machete, ta'picao, ta 'coltao: cuando a alguien le hieden las axilas.
Gediondo, puelco, cochino: expresiones para una persona grosera.
Fúchila, guácatela: utilizadas para algo de mal gusto.
Deguañangao, debaratao: algo en mal estado.
Carabelita, cuki, cukika, chipi: expresiones utilizadas para algo de mala calidad.
Frutafina, naripará, plática: expresiones para personas altaneras.
Dale mente: preocuparse por algo.
En tu mente: cuando se está de acuerdo con algo que dicen.
Hace yuya, hace plancha: expresión utilizada cuando una persona tiene una cita y su invitado no va.
Aguanta gorro, mejicano: cuando una persona está con una pareja de novios.
Pendenciero, brechero: alguien que está pendiente del otro.
Comeboca, metiche: cuando alguien se integra a una conversación ajena.
Qué parábola/ tiene la parábola encendía: cuando alguien quiere escuchar las conversaciones de otro(s).
Alebrecá (o), chivirica (o): expresión utilizada para una persona muy hiperactiva.
Y é fácil: cuando se está en desacuerdo con algo.
Vamo'hacé una movía: expresión utilizada para los muchachos demasiados simpáticos.
No cojo colte: no me importa.
Sin coro: sin relajo.
Uepa: expresión exclamativa de gozo.
Viejevo: persona mayor a la moda.
Loco, viejo, mano: expresiones utilizadas para indicar compañerismo.
Tecato, bregador, jodedoT, bugabuga: expresiones utilizadas para las personas que usan droga.
You, paqueró: persona que gusta de música rap.
Ta' salicílico, qué ácido, qué pesao, tá limón, tá agrio: expresiones utilizadas para indicar algo innovador, fuera de serie.
A nivel: cuando algo está a la moda del día.
Campeche: expresión utilizada para una persona que no está al día.
¿Whas ap?: saludo.
Brein, comelibro, cerebrito: una persona inteligente.               !
Palomo, chocachoca, cundango, pájaro, lalo: expresiones utilizadas para los hombres afeminados.
Chiripa, borona: significa un poco de dinero.
Diañe, diantre, miélcole: expresiones de sorpresa.
Qué lento, pariguayo: un muchacho muy introvertido.
Degreñao, qué pajón: expresión que se usa cuando alguien está despeinado.
Moco: indica la mucosidad producida por la gripe.
Qué chicho: indica la grasa sobrante de una persona obesa.
Qué boyaya, qué pansa: indica la barriga pronunciada de alguien.
Qué keka: expresión que indica que alguien tiene las piernas flacas.
Expresiones del transporte público: banderita, voladora, motoconcho, biónico.
Qué bombillo, qué volcán: expresión utilizada cuando una persona tiene problemas de acné.
Qué jacha: indica los dientes grandes de alguien.
Dame letra, bota, canta: expresión utilizada cuando
una persona se niega a hacer algo.
No ombe: expresión de desacuerdo.
Pana ful, pana de lontain: mejor amigo (a).
Nítido: algo que nos cae perfecto.
Caliente conmigo: expresión utilizada para indicar descontento.
Frío (a) con la compañía: indica la buena relación entre dos personas.
Qué fundaso, qué golpón, qué piñaso, qué trompa: un golpe.
Qué papaso: expresión que se usa cuando una muchacha va al salón.
Qué suin, qué filin: expresión para indicar elegancia.
Paracaída, chivo: alguien que va a una fiesta sin estar invitado.
En balde: algo que no trae beneficios.
Chamaca, muchachona: un (a) joven.
Qué fiebrú: cuando a alguien le gusta demasiado algo.
En trankin mi elmano: expresión que indica quietud.
Ta'dao: indica que una persona está cansada.
Limpiasaco, tumbapolvo: expresa que alguien quiere ganarse la simpatía del otro.
Lambón, guillao: alguien que plagia o quiere otra cosa.
Tá juquiao: alguien que está bajo las influencias de las drogas.
Ta' directo, se vació: indica que alguien tiene problemas intestinales.
Qué ñus: alguien tonto.
Bofe, maco, tilapia: alguien feo.
Me toy miando: me estoy orinando.
Un chin, un repechito: se utiliza para expresar poca cantidad.
Se fue mejía: se fue la luz.
Serrucha el palo: cuando un muchacho le quita la novia a otro.
Sabiondo: una persona que sabe mucho.

1.  Henríquez Ureña, Pedro. EL ESPAÑOL EN SANTO DOMINGO. Tercera Edición. Editora Taller. Santo Domingo, 1978.
2. Jiménez Sabater, Max A. MAS DATOS SOBRE EL ESPAÑOL DE LA REPÚBLICA DOMINICANA. Ediciones Intec. Editora DEL SOL, S.A. Santo Domingo, 1975.
3. González, Carlisle. MÁS DATOS SOBRE EL ESPAÑOL DE LA REPÚBLICA DOMINICANA. El Nacional de ¡Ahora! 27
de Agosto de 1975.
4. Olivier Vda. Germán, Consuelo. DE NUESTRO LENGUAJE Y COSTUMBRES. Ed. 2. Impresora Arte y Cine, C. por A. Santo Domingo, 1971.

5. Pérez, Odalis G. LENGUA Y SOCIEDAD EN SANTO DOMINGO. EXPRESIONES DIALECTALES, HABLAR URABANOY SOCIOLECTO. Calasanz No. 47: 8, Nov. 1997.
6. Pérez, Odalis G. LENGUA Y SOCIEDAD EN SANTO DOMINGO. EXPRESIONES DIALECTALES, HABLAR URABANOY SOCIOLECTO. Calasanz No. 48: 7, Dic. 1997.
7. Zaglul, Antonio. "EL DOMINICANO Y SU LENGUAJE", APUNTES. Editora Taller. Santo Domingo, 1974.
 Tomado de: Jiménez SabaterMax, en Más datos sobre el español dé la Rep. Dom.
Tomado de: Jiménez Sabater, Max, en Más datos sobre el español de la Rep. Dom.