miércoles, 27 de agosto de 2014

Mitos y realidades sobre el texto y el discurso

Mito #1: Los textos informativos informan al lector sobre un tema.
Realidad: Todos los textos son informativos. La información es una característica esencial de todo texto. Esta característica no marca la diferencia entre ellos.

Mito #2: Existe un tipo textual discursivo.
Realidad: Modernamente todos los textos son discursivos. El discurso es el proceso a través del cual los hablantes producen textos.

Mito #3: Existe un texto expresivo. Los textos expresivos son solo literarios, los no literarios no son textos expresivos.
Realidad: No existe un único texto expresivo, todos son expresivos, porque expresan un contenido. La lengua es expresión de la realidad.

Mito #4: El texto expositivo es aquel que tiene como finalidad informar sobre un tema. También es llamado discursivo. Se caracteriza por ser impersonal, generalmente están en tiempo presente, tiene oraciones simples y compuestas. Se ordenan en introducción, desarrollo y conclusión.
Realidad: Todos los textos son informativos, todos son discursivos. La discursividad es sine qua non al texto. Todos los textos deben llevar introducción, desarrollo y conclusión.

Tomado del libro: Lingüística cosmológica: una introducción a los estudios complejos del lenguaje (Dr. Gerardo Augusto Roa Ogando)





TEXTO, DISCURSO Y CLASIFICACIÓN

  • El texto es cualquier manifestación verbal y completa que se produzca en una comunicación (Cassany, 2007).
  • Texto es el mayor signo lingüístico (Dresler, 1973). 
  • Texto es la unidad lingüística comunicativa fundamental, producto de la actividad verbal humana… (Fernández, 1982).
  • Un texto es todo discurso cifrado en un o varios códigos que se nos ofrece como una unidad de comunicación concluida y autónoma. O sea, película, foto, carta, poema, entre otros. Se critica que sea autónomo, porque el texto depende del contexto (Cerezo, 1997).
  • Texto es la unidad lingüística fundamental, producto de la actividad verbal humana. Posee carácter social, caracterizado por un cierre semántico y comunicativo. ..(Bernárdez, 1995).
  • El texto es un resultado conceptual de un proceso discursivo que lo produjo. El discurso empieza en la memoria y va evolucionando agregando textos. Este proceso epistémico llamado discurso concluye con la muerte cerebral del sujeto o la desaparición de la realidad sobre la base de la cual se concluye ese discurso.
  • Reconocer que el discurso es continuo y que el texto responde a un único contexto, permite implementar criterios de búsqueda que responda a las necesidades actuales.
  • El discurso es el proceso a través del cual los hablantes producen textos. El texto es parte del discurso, no se considera acabado, sino sujeto al contexto. El discurso no tiene un único contexto, sino secuencia de ellos (contextos).
  • Discurso es el proceso epistémico que se va conformando por secuencia de enunciados coordinados y subordinados, por medio del cual los hablantes producen textos (Roa, 2012).
  • Texto es cualquier manifestación verbal que se produce en un intercambio comunicativo, y que por tanto, se considera texto tanto una muestra de lenguaje oral como una muestra de lenguaje escrito. La extensión es variable, los límites dependen de la intención comunicativa del hablante. Debe tener un tema, hablar acerca de algo y tener una intención (Van Dijk, 1980).


Según Beaugrande y Dressler (1997, estos deben ser los criterios de un texto:

1-      Coherencia
2-      Cohesión
3-      Adecuación
4-      Intención comunicativa
5-      Situación comunicativa o contexto
6-      Relación con otros textos (corresponde al contexto)
7-      Información en grado suficiente

GÉNEROS TEXTUALES
Según Bajtin (1982) “las diversas esferas de la actividad humana están todas relacionadas con el uso de la lengua. Por eso, está claro que el carácter y las formas de su uso son tan multiformes como las esferas de la vida humana…” confesando más adelante que es imposible capturar la gran diversidad de géneros en una única clasificación…

Ejemplos de géneros textuales serían:

Ø  Lírico (himno, villancico, balada).
Ø  Dramático (tragedia, comedia, monólogo, ópera).
Ø  Didáctica (fabula, epístola, ensayo).
Ø  Oratoria (sermón, discurso, arenga).
Ø  Historia (crónica, biografía, memoria).
Ø  Género periodístico (noticia y reportaje) de opinión (columna, editorial).
Ø  Académicos (apuntes, examen).
Ø  Jurídicos (ley, norma).
Ø  Judiciales (demanda, sentencia), administrativos (instancia, certificado).
Ø  Comerciales (factura, catálogo).
Ø  Científicos de investigación (artículo, reseña).
Ø  Épico (cuento, leyenda, novela).
Ø  Entre otros.

CLASES DE TEXTOS.
Benavides (2013) y Roa (2012) ofrecen una clasificación de las clases textuales:

Ø  Clase textual científica: su criterio es la objetividad de la información que se presentan. Su contenido es verificable, comprobable. Dentro de esta clase caben los tipos textuales narrativos, descriptivos, expositivos, argumentativos, comparativos, etc.

Ø  Clase textual artística: su criterio es la subjetividad. Expresa lo emotivo, no es verificable, es solo recreativa.

Ø  Clase textual ecléctica: el criterio es la objetividad y la subjetividad a la vez. El ensayo y el discurso forense son de esta categoría.

TIPOS DE TEXTOS.
Werlich, et al (1985) propone estos tipos de textos a partir de criterios textuales y contextuales.

Ø  Narración.
Ø  Descripción.
Ø  Argumentación.
Ø  Exposición.
Ø  Instrucción.



BIBLIOGRAFÍA
Roa O., Gerardo A. (2013). Lingüística Cosmológica: una introducción a los estudios complejos del lenguaje. Soto impresora. Santo Domingo, R.D.




La lengua en los jóvenes: cultura digital

La lengua es la materia prima y el fin ulterior de la obra literaria. Se escribe desde, por y para la lengua misma y su impacto en la cultura y el conocimiento.
Adentrarse en una novela, un cuento, un ensayo, un poema, un drama, en fin, significa penetrar las entrañas de una sociedad, una cultura, una época, un estadio de la misma lengua y la forma de pensar e imaginar de un individuo que ha sido el autor de la obra. La creación literaria tiene en la lengua, como materia prima, una entidad viva, cambiante, evolutiva.
Es por ello que la imaginación literaria reta siempre la relativa rigidez de los estadios descriptivos de una lengua, y a veces, muy a su pesar, le incorpora nuevas palabras, nuevos giros expresivos, nuevos sonidos y nuevos sentidos, para hacerla más abarcadora en su relación con el mundo concreto y más rica en su propio acervo y su linaje cultural.
En la cultura y la sociedad mundializadas estamos compelidos a cuidar y defender nuestra lengua de las amenazas de sus propios procesos degenerativos, del impacto indiscriminado, un hecho casi inevitable, de lenguas foráneas dominantes comercialmente, y de la fragmentación propia de los códigos tecnológicos.
No podemos cerrarla a cal y canto, pues, el comercio y la cultura planetarios destrozarían ese vano intento.
Pero, sí debemos mantenerla fresca, viva en sus esencias y sus raíces, aunque se abra cada vez más al intercambio con las demás lenguas del mundo, y aprenda de ellas, y de esa forma nos permita enriquecernos lingüística y espiritualmente. Sin embargo, debemos mantenernos vigilantes ante las agresiones que la vertiginosidad de los artefactos o dispositivos tecnológicos dirigen contra las normas de nuestra lengua materna.
Esas degeneraciones idiomáticas propiciadas por los teléfonos inteligentes y el ordenador son sinónimo de empobrecimiento espiritual y de estrechez mental. No son, necesariamente, efectos de la cultura digital, fenómeno que exhibe grandes virtudes.
La civilización se ha construido a través de los cimientos de las palabras. Y cada palabra tiene un origen, una raíz, una historia, que bien puede evolucionar al abrirse, como una ventana franca, al ámbito exterior, a la mundialización posmoderna o consumista.
Lo que no podemos aceptar es la fiesta deficitaria del lenguaje viral del presente, que piensa más en el límite de los caracteres en sí mismos, antes que en el lenguaje como límite de las posibilidades de conocimiento e interpretación del ser humano y del mundo. La lengua es la depositaria por excelencia de la historia de la civilización.
La literatura es, pues, al mismo tiempo, una aventura de la lengua y del pensamiento. Hay que fundar en los jóvenes de hoy, demasiado sumergidos en la información, dejando de lado la formación o conocimiento, el hábito de la lectura, sea en los libros convencionales de papel, en las tabletas o en los ordenadores.
No importa el soporte, lo que importa es que asuman la lectura como un acto de expansión del conocimiento y del espíritu. Aquello que Martin Heidegger llamó, tempranamente, racionalidad tecnológica del ser humano ha constituido un gran avance para la sociedad y para el conocimiento.
La cultura digital es un logro de la civilización y de la inclusión social. Sin embargo, su lenguaje no tiene por qué ir contra las normas lingüísticas y el correcto uso del idioma.
Por el contrario, esta moderna herramienta de la vida cotidiana tiene su mejor lado cuando sirve, apegada a la naturaleza de la lengua, a la democratización del conocimiento y la comunicación. Avances en la cultura digital y la racionalidad tecnológica no tienen por qué reflejarse en malestar de la lengua o pobreza expresiva del individuo.


Discurso de Danilo Medina ante la ONU, 2014

viernes, 8 de agosto de 2014

Nexos o conectores

Nexos coordinantes
Funcionan como uniones entre palabras de la misma categoría o entre oraciones.

  • Copulativos (y, e, ni, que): Ella habla y él escucha.
  • Disyuntivos (o, u, ya, bien): ¿Prefieres hablar o escuchar?
  • Adversativos (mas, pero, aunque, sin embargo, antes bien, sino, siquiera, por el contrario, no obstante): Ella habla mucho pero no escucha.
  • Causales (pues, porque, ya que, gracias a que, puesto que, por lo tanto, en consecuencia): Ella habla, puesto que, necesita expresarse.
  • Consecutivos (luego, con que, pues, por tanto, por consiguiente, al mismo tiempo, también): Ella habla fuerte, por consiguiente, escuchamos.
Nexos subordinantes
Los nexos subordinantes pueden pertenecer a una gran variedad de categorías o clases de palabras: pueden ser conjuncionesadverbios o pronombres, o incluso locuciones conjuntivas. Sirven para subordinar una proposición a otra a un nivel inferior de importancia:
Yo desperté cuando ya amanecía.
La proposición Yo desperté es la principal, su información es jerárquicamente más importante que la de la proposición ya amanecía. A la primera se le denomina oración principal y a la segunda oración subordinada; el nexo cuando, que es además un adverbio de tiempo, sirve para subordinar la segunda a la primera y señalar su distinto nivel de importancia. Sintácticamente, la oración subordinada introducida por el nexo subordinante se analiza como un sintagma complementante, cuyo núcleo sintáctico es precisamente el nexo subordinante.
Existen tres distintos tipos de subordinaciónsubordinación sustantivasubordinación adjetiva y subordinación.
Los nexos de la subordinación sustantiva son las conjunciones queel queel hecho de que si; los pronombres interrogativos quécuálquién, precedidos o no de preposición y los adverbios interrogativos cuándocuántocómo y dónde, precedidos o no de preposición: "Que fumes es malo". "El que fumes es malo". "El hecho de que fumes es malo". "Me preguntó si fumaba". "Me dijo que fumaba demasiado". "Me preguntó cuánto fumaba". "Me indicó por dónde estaba". Las proposiciones subordinadas sustantivas se pueden también construir sin nexo o usando infinitivos: "Le ordeno (que) se presente aquí de inmediato". "Fumar (=que fumes) es malo". "Decírselo (=El que se lo dijeras) fue mala idea".
Los nexos de la subordinación adjetiva son siempre pronombres relativos: Quequien-esel-la-los-las cual-escuyo-a-s (que funciona también como determinante posesivo) y cuanto-a-s, precedidos o no de preposición: "El tabaco que me diste era muy malo". "Los criminales a quienes arrestaron eran muy peligrosos". "El vicio del tabaco, el cual tantas vidas cuesta, supone una rémora para la sanidad de este país". "La marca cuyo humo aspiraba tan golosamente era muy cara".
Los nexos de la subordinación adverbial son más variados, porque entre ellos se distinguen varias clases de subordinación.
Subordinación circunstancial:

  • Temporales (cuandoal + inf., mientrasdespués de queantes de que y otros de igual o parejo significado): "Cuando cantó el gallo, san Pedro lloró".
  • Locales (dondeadondepor dondeen dondedesde donde...). "Lo hizo donde le dijiste".
  • Modales o de modo (comosegúnconformecomo side la formamaneramodo que): "Lo hizo como le dijiste."
  • Comparativas (tan... comomás... quemenos... que). En este último caso se utilizan nexos discontinuos o correlativos. "Pedro es tan alto como Juan (es alto)"
  • Subordinación lógica:
  • Causales (porqueya quepor + inf., etc.). "Lo hizo deprisa porque quería verme pronto"
  • Consecutivas (así quepor tantopuesconqueasí puesde formamaneramodo o suerte que): "Estábamos cansados, así que nos fuimos"
  • Nexos de las subordinadas concesivas (aunquepor más quea pesar de quecon + inf., pese a que, etc.): "Iremos aunque llueva".
  • Nexos de las subordinadas finales (para quea fin de quecon el cometidointención propósito de quepara + inf., a fin de + inf., etc.): "Estudiaba mucho para que sus padres estuvieran orgullosos de ella."
  • Nexos de las subordinadas condicionales (sicaso queen el caso de quede + inf., como, etc.): "Si bebes, no conduzcas".
Enlace sintáctico que sirve para relacionar dos términos o dos oraciones: coordinadas y subordinadas.
Lista de nexos en español
La siguiente lista da los nexos coordinantes y subordinantes del español:
Nexos coordinantes (conjunciones)

  • Copulativos: y, e, ni, que.
  • Disyuntivos: o, u, ya, bien, sea.
  • Adversativos: mas, pero, empero, sino, sin embargo, aunque, no obstante, sino...que, sino que.
  • Distributivos: o....o, u...u, ya... ya, bien...bien, sea....sea, ora....ora, (son repeticiones de la disyuntiva).
  • Explicativos: o sea, es decir, esto es.
Nexos subordinantes:

  • Temporales: cuando, antes que, después que, mientras que, siempre que, tan pronto como, al mismo tiempo que, mientras tanto.
  • Modales: como, como que, tal como, según que, como si.
  • De lugar: donde, de donde, en donde, a donde, por donde, desde, donde, hasta donde.
  • Causales: pues, porque, puesto que, supuesto que, ya que.
  • Consecutivas: de tal modo que, de tal manera que, hasta tal punto que, tanto que, tan que, tal que, por lo que.
  • Condicionales: si, pero si, sino, con tal que, a condición que.
  • Finales: para que, a fin de que, con objeto de que, con vista a que.
  • Comparativas: como, más que, menos que, igual que, tal como, mejor que, peor que.
  • Concesivas: aunque, por más que, bien que.